Por Felipe Costa
19 noviembre, 2020

Rescatistas se toparon en el bosque con una lona azul, donde el niño se las ingenió para pasar el frío.

Según las cifras, 600 mil personas desaparecen en Estados Unidos al año, una cifra alarmante con la que ninguna autoridad hasta el momento ha dado con la clave para impedir este preocupante fenómeno. La mayoría de veces se trata de niños que se pierden en los bosques del extenso país. El misterio sin embargo, es saber qué ocurre con aquellos que no vuelven a aparecer sin dejar rastro alguno sobre su paradero.

Distinta es la historia al menos para Jordan Gorman, un niño de 9 años con autismo que hace se perdió durante 3 días sin haber dejado rastro de su paradero, lo único que se supo es que fue visto por última vez en la misma casa, ubicada en un terreno boscoso.

Jordan Morgan – Tennessee Bureau of Investigation

Jordan vivía con sus padres adoptivos y dos de sus hermanos en el condado de Cheatham, Tennessee y tras una discusión en la casa, el niño habría decidido salir de su hogar sin avisar a nadie.

Rápidamente se dio aviso a las autoridades cuando esa misma tarde Jordan no aparecía en ningún lugar y al saber que se trataba de un caso de niño desaparecido con autismo, la policía no esperó a publicar en sus canales de información el caso.

El niño que se perdió un domingo 15 de noviembre, para el lunes ya había generado las alertas a “estado de peligro inminente”, obligando a poner lo máximos esfuerzos para ser encontrado.

Lona azul donde estaba Jordan – Tennessee Bureau of Investigation

Aaron Hatt, el padre biológico de Jordan explicó a la televisión de que el pequeño tenía autismo y cuando era más joven ni siquiera hablaba, asi que por lo general se mantenía constantemente junto a su hermana, por lo que haberse ido solo, se trataba de un caso muy peculiar.

Durante 3 días continuos los equipos de búsqueda no cesaron y mientras pasaban las jornadas, las esperanzas de encontrarlo en buen estado iban decayendo. Sin embargo, la historia sería distinta.

Una tarde, al rededor de las 3 pm, un integrante del equipo dio a parar con una lona grande de color azul, que se afirmaba de un árbol junto a un arroyo, adentro había un bulto. Se pensó lo peor.

Jordan Morgan – Tennessee Bureau of Investigation

Para sorpresa del rescatista, la lona había sido instalada por el pequeño Jordan que se encontraba dentro resguardándose del frío, él mismo instaló un refugio improvisado al haberse perdido de casa. Cuando lo encontraron estaba callado y muy tranquilo, pero más pronto que tarde, el niño comenzó a sentir simpatía por el equipo de rescate.

Jordan sol dijo que tenía frío y hambre, peor por lo demás, se encontraba en excelentes condiciones, lo que sorprendió a todos pues solo siendo un niño, demostró un increíble ingenio por mantenerse refugiado y tranquilo.

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