Por Alejandro Basulto
20 diciembre, 2019

Esto ocurrió en el norte de Chicago, y la denuncia ocasionó un espanto colectivo. No podía creerse, que tal como a las personas privadas de libertad, se aislara a los niños en salas pequeñas y de esa manera.

Ir a la escuela no siempre ha sido del gusto de todos los niños, niñas y adolescentes. Es un lugar, que a pesar de ser uno de encuentro y diversión con amigos, además de aprender materias interesantes, también significa un espacio donde también se puede pasar mal: por el bullying escolar, por las carencias del establecimiento educativo y hasta en ocasiones, por culpa del maltrato de los mismos docentes y encargados del colegio que son los responsables de cuidar a los estudiantes.

Chicago Tribune

Staley Sandy-Ester es un niño de siete años, que tiene un diagnóstico de trastorno de déficit de atención con hiperactividad. Que como todos, disfruta jugando con sus juguetes y junto a sus amigos en la sala de recreación de la biblioteca de su barrio, al norte de Chicago, en Estados Unidos. Pero al momento de hablarle de ir a la escuela, su ánimo cambia drásticamente. Le teme. Le horroriza ir a su establecimiento educacional.

Chicago Tribune

Debido a que esta, la Escuela Gages Lakes, una institución terapéutica para niños con dificultades emocionales y de conducta, que llega hasta quinto grado, se encuentra en el centro de una investigación sobre maltrato infantil, que han realizado ProPublica y el periódico Chicago Tribune.

Chicago Tribune

En donde se denuncia el uso y abuso de las salas de aislamiento en las escuelas del estado de Illinois. Acusación, que por sobre todo provocó el espanto de la comunidad escolar, tras que ProPublica hiciera público un registro de la cámara de seguridad de la Escuela Gages Lake.

“Se ve al niño tratando de salir de la sala mientras una asistente escolar, sentada en una silla con ruedas, bloquea la entrada. En un momento la asistente inmoviliza una muñeca de Staley contra la pared. Él se enoja cada vez más y la patea. Entonces ella se levanta, lo alcanza, le quita un pedazo de papel doblado de la mano y lo empuja contra otra pared”

– consignó ProPublica.

Departamento de Policía del Condado de Lake

A raíz de esta investigación, dos asistentes escolares, Nicholas Izquierdo y Jennifer Aguirre, renunciaron. El primero de hecho enfrenta acusaciones penales por uso de fuerza excesiva contra los estudiantes. Esta era la realidad a la que temía Staley, la cual en un principio sus padres no podían creen, solo hasta después espantarse tras ver el video.

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