Por Alejandro Basulto
2 septiembre, 2019

Los noruegos dejaron de aportar y explicaron sus razones. Los planes del actual presidente brasileño simplemente no contribuyen a mantener los bosques.

El horrible incendio en el Amazonas tiene a todo el mundo preocupado. Debido a que no solo es un lugar lleno de una fauna y flora rica en diversidad y belleza, sino que también, es el llamado «pulmón verde del mundo», el que gracias a su gran tamaño y la particularidad de su vegetación, es nuestra principal defensa ante la contaminación, y también, frente al mismo calentamiento global. Por eso verlo quemarse duele, afecta un montón, a pesar de la distancia en que uno pueda estar desde ese bosque selvático.

Reuters

Y posiblemente uno de los países más dolidos sea Noruega. Quienes de hecho son los que más apoyan con el Fondo Amazonía, que bajo el slogan: «Brasil la cuida. El mundo apoya. Todos ganan», ha aportado 1.200 millones de dólares estadounidenses para la conservación del importante bosque selvático que hoy está afectado por incendios. Las tres entidades que donan a este fondo, son los estados de Noruega y Alemania, junto con la empresa Petrobras. Y de hecho, el país nórdico ha aportado el 94,1% del total de las donaciones.

«El éxito de Brasil en la reducción de la deforestación en los últimos 10 a 15 años ha sido quizás la contribución más importante en el combate del cambio climático a nivel mundial»

– fue lo que dijo Ola Elvestuen, ministro de Medio Ambiente de Noruega, a la BBC.

Ola Elvestuen | GETTY IMAGES

Este fondo venía acompañado de una agenda regulatoria que protegía tierras indígenas y otras áreas también protegidas, siendo por ello considerado el mayor mecanismo de protección del Amazonas. Pero el 15 agosto de este año, el gobierno noruego anunció que dejaría donar al Fondo Amazonía, donación que alcanzaría la cifra 33 millones de dólares estadounidenses. Mientras que Alemania también hizo lo mismo, frenó su aporte, el cual iba a tratar de 39 millones de dólares estadounidenses.

GETTY IMAGES

Esto ocurrió antes de los incendios que afectarían gravemente a Brasil, y por sobre todo a la Amazonía, que sería la afectada en el 51,9% de los casos de fuegos conocidos. ¿La razón? Es que la política de deforestación ha ido en dirección contraria estos últimos dos años. Y solo un dato lo confirma: en el 2018 la deforestación fue de 7.536 km², 73% menos que en 2004, pero fue 8,5% mayor que en el año 2017.

GETTY IMAGES

Todo esto bajo la gobernación de Jair Bolsonaro, quien ha propuesto usar el dinero del Fondo Amazonía para indemnizar a los productores rurales que se encuentran en las áreas protegidas, lo que sería totalmente contraproducente con el sentido de este fondo. Por lo que Elvestuen afirmó que: «Noruega actualmente no está en condiciones de hacer más contribuciones al fondo».

AP

Después el presidente de Brasil, respondió a Noruega preguntando a la prensa si no era ese país que mata ballenas en el polo norte, mostrando un video además como respaldo, el que en realidad resultó ser filmado en Dinamarca. También acusó que el 40% del Fondo Amazonía iba para ONGs, «refugio de muchos ambientalistas», para después acusar a estas mismas de causar los incendios en el Amazonas. Por su parte, Noruega hizo caso omiso de estas acusaciones, y no respondió públicamente.

Puede interesarte