Las redes sociales la acribillaron.

Nos puedo generalizar, pero sé que cada mujer en el mundo, ha pasado aunque sea una vez en la vida por un salón de belleza para tener ese look que tanto soñó, y que fue imposible lograrlo dentro de las paredes de su hogar. Una mujer en California, Estados Unidos, llegó desesperaba a un negocio con una petición, las personas que trabajaban en el lugar, jamás imaginaron lo que pasaría después. 

En febrero de 2015, un mujer entró a un salón de belleza en Burbank, California. Ella le juró a la persona que la atendió, que ya no aguantaba tener esa horrible apariencia y necesitaba una renovación lo antes posible. La estilista accedió.

CBS LA

La mujer dijo que su nombre era «Ashley», y que no tenía una hora en la agenda del lugar: igualmente la atendieron. Ella dijo que su boda era al día siguiente, que no podía salir así en las fotos de la boda.

Samantha, la estilista que la atendió, se sintió mal por esa novia indefensa; lo que no sabía era que la mujer tenía un plan maquiavélico.

CBS LA

La estilista tenía mucho que hacer con la cabellera de la mujer; debía retirar las extensiones, aplicar color, poner nuevamente las extensiones y dejar su cabello maravilloso: el costo de todo sería unos 900 dólares. 

CBS LA

Unas 6 horas después, cuando el trabajo estaba terminado, la mujer recibió el recibo de los servicios que le habían hecho. Fue ahí cuando la mujer pidió ir al baño, y decidió escapar. «Ashley» corrió y subió a su carro sin placa, la intención de esta mujer siempre fue no pagar.

Los trabajadores del salón, impresionados con lo que hizo la mujer, decidieron subir a las redes sociales impresiones, de las cámaras de vigilancia de la mujer, para dar con su paradero. Un estilista de otro salón, dijo que la misma mujer le había hecho lo mismo tiempo atrás.

Gracias a las redes sociales, la mujer fue identificada y fue arrestada por la policía. Ahora pagará todos los engaños que cometió.

Puede interesarte