Por Luis Lizama
1 abril, 2020

Inger Andersen, Directora de Medio Ambiente de Naciones Unidas, explicó a The Guardian que esto podría ser sólo una advertencia, ya que existen enfermedades mucho más letales.

El coronavirus está marcando una crisis sanitaria sin precedentes. Las pandemias sin dudas son los mayores asesinos de la humanidad, con millones y millones de víctimas. Sin embargo, muchas de ellas están vinculadas a la precariedad y desconocimiento que existía en tiempos remotos. El Covid-19 tiene implicancias con la globalización, la rapidez de contagio y, quizás lo más perturbante, el mundo animal.

De momento se cree que el origen del virus se dio en Wuhan (China), en un mercado donde se comercializan animales exóticos. En el país asiático ya se habían originado otras gripes, en condiciones similares. Esta vez la ONU advierte: “El coronavirus es un mensaje de la naturaleza”. Estamos jugando con fuego.

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En una entrevista concedida a The Guardian, la Directora de Medio Ambiente de Naciones Unidas, Inger Andersen, profundizó sobre la crisis que atraviesa la humanidad. Para ella, la destrucción de la vida silvestre, la crisis climática y el calentamiento global, están dañando a la humanidad y este virus en una clara advertencia. 

Para Andersen, estamos ejerciendo demasiada presión sobre este mundo natural, yendo más allá de donde debemos. Junto a ella, científicos destacados del ámbito, según relata The Guardian, también han confirmado esta teoría, incluso se quedaría corta. 

Esto es sólo una advertencia: En la naturaleza hay enfermedades mucho más mortales que el Covid-19 y nuestra civilización está “jugando con fuego”.

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Esta tendencia humana podría traer graves consecuencias. De momento, para frenarla, los expertos explicaron que se debía acabar con la aceleración del calentamiento global, la destrucción del mundo natural, la minería e invasión de hábitats. 

Claro, es más que obvio que los mercados de animales deben acabar lo antes posible. 

“Nunca antes habían existido tantas oportunidades para que los patógenos pasen de los animales salvajes y domésticos a las personas”.

Explicó Andersen a The Guardian.

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La cuestión en cuanto a estadísticas y cifras es todavía más clara: El 75% de las enfermedades infecciosas emergentes provienen de la vida silvestre. 

“Nuestra continua erosión de los espacios salvajes nos ha acercado incómodamente a animales y plantas que albergan enfermedades que pueden saltar a los humanos. Al final del día, [con] todos estos eventos, la naturaleza nos está enviando un mensaje”.

Comentó la Directora a The Guardian.

Para enumerar, estas últimas enfermedades, vividas en los últimos pocos años, provienen de animales y terminan en humanos: ébola, gripe aviar, síndrome respiratorio de Medio Oriente (Mers), fiebre del Valle del Rift, síndrome respiratorio agudo severo (Sars), virus del Nilo Occidental y virus del Zika.

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Muchos dicen que esto “no lo vieron venir”, pero no es cierto. Ya desde el 2007, investigadores de Londres teorizaban y concluían que la cultura de comer mamíferos exóticos en el sur de China era una bomba de tiempo, tal como explica The Guardian. 

Para ellos, el hecho de que el Covid-19 no tenga una letalidad tan alta como otras enfermedades de esta índoles, significa una cuestión clara: es una advertencia.

“Los animales han sido transportados a grandes distancias y están apiñados en jaulas. Están estresados ​​e inmunodeprimidos y excretan cualquier patógeno que tengan en ellos .

“Con personas en gran número en el mercado y en contacto íntimo con los fluidos corporales de estos animales, tiene un tazón ideal para la aparición [de enfermedades]. Si quisieras un escenario para maximizar las posibilidades de [transmisión], no podría pensar en una mejor manera de hacerlo”.

Explicó el profesor Andrew Cunningham a The Guardian.

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En China el panorama es algo confuso, como mínimo, pues ya se habían prohibido mercados con cierto tipo de animales, hace algunos años y producto de enfermedades similares el Covid-19. Sin embargo, las presiones y economía parecen estar por encima de cualquier medida sanitaria. 

Ahora, China no es el único país con este tipo de mercados, pues gran parte de Asia tiene costumbres similares. Resulta importante también el hecho de una invasión de la civilización a la vida silvestre, lo que ha provocado que muchos animales se acerquen y convivan con las personas.

AP

Lamentablemente las escenas de animales maltratados, mutilados y masacrados, son bastante comunes en la zona. Esto debe detenerse lo antes posible, pues la advertencia ya está lanzada. 

Tal como señalan los expertos, esto debe cambiar. “No podemos volver a lo de siempre”.

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