Por Diego Aspillaga
19 mayo, 2020

Los familiares del sujeto, que lo ayudaron a escapar en una camioneta después de que saltara de una ventana del tercer piso del hospital, intentaron reingresarlo cuando su salud empeoró. Le negaron la atención por poner en riesgo a los doctores y a toda la población local.

El coronavirus ha causado graves estragos en todo el mundo. Mientras la gran mayoría de la población se queda encerrada en sus casas para evitar más contagios, los pacientes que están luchando por sus vidas en los hospitales están viviendo un verdadero infierno.

Pero por mucho sufrimiento y aburrimiento que están sobrellevando, la gran mayoría de los pacientes sabe que la mejor decisión tanto para ellos como para sus familias es quedarse y recibir el tratamiento necesario para recuperarse.

AP

Desgraciadamente, no todos opinan lo mismo, y el caso de este hombre mexicano que decidió escaparse de la clínica donde estaba recibiendo tratamiento para sobrevivir al COVID-19 así lo demuestra.

Aburrido del aislamiento y de todo el tiempo que había pasado en el hospital, un hombre de la localidad de Hidalgo, en México, decidió escapar del Hospital General de Tula arrojándose de una ventana ubicada en el tercer piso del inmueble.

En su huida, familiares y amigos irrumpieron por la fuerza al hospital, extrayéndolo en una camioneta particular. La insólita escena, que hacía parecer que el hombre estaba escapando de una prisión de máxima seguridad, se volvió viral en todo el país, con miles cuestionando la sanidad tanto del sujeto como de los familiares que lo ayudaron en su escape.

Excelsior

De acuerdo con personal de la Secretaría de Salud de Hidalgo, el domingo “durante el pase de visita de médicos, cuando el paciente fue diagnosticado como positivo a COVID-19, por lo que, a petición del usuario, el médico en turno revisó la medicación correspondiente, momento en el cual, fue atacado por la espalda y privado de su equipo de protección por la persona en revisión”, reportó el portal de noticias local Excelsior.

Esta imprudente acción, además de poner en riesgo al paciente, a su familia y a las personas que se sacrificaban para ayudarlo y atenderlo, le explotó en la cara de la forma más irónica posible al «prófugo».

Excelsior

Tras decidir llevarlo al municipio de su residencia, los familiares regresaron al Hospital de Tula para pedir su reingreso después de que su estado de salud empeorara. Desde el hospital, sin embargo, le cerraron las puertas.

Ni el hombre ni sus familiares eran de fiar  y tanto el hospital como los doctores tenían que asegurar la seguridad de los trabajadores del recinto para poder atender a quienes realmente quieran sanarse y respeten las medidas de seguridad del lugar.

Piazaa Pulita

Por ello, se determinó recibirlo en el Hospital de Respuesta Inmediata Covid-19 de Actopan, en donde se encuentra hospitalizado para que lleve su proceso de recuperación.

El caso de este hombre sirve como una dura lección para todos en estos tiempos de crisis: las personas que vencen al coronavirus son aquellos que siguen ls instrucciones y respetan al personal médico que está intentando salvar su vida. Sino, simplemente tendrán que buscar otro lugar para vencer al temido COVID-19.

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