Por Constanza Suárez
14 octubre, 2020

La pandemia provocó el cierre de fronteras y estos padres se quedaron lejos de sus hogares por meses. Sólo vieron crecer a sus pequeños por videollamada.

El bloqueo de las fronteras del país debido a la pandemia de Covid-19 provocó miles de separaciones familiares. Para los malasios que trabajan al otro lado de la Calzada en Singapur, es particularmente desgarrador.

Aunque el viaje solía ser fácilmente conmutable, con el cierre de la calzada, tales viajes se han vuelto imposibles. Sin embargo, varias familias de Malasia lograron reunirse a finales de septiembre, después de meses separados.

Facebook Liow Cai Tung

Según la publicación en Facebook del consejero ejecutivo del estado de Johor, Liow Cai Tung, 8 grupos de familias pudieron reunirse con sus hijos acompañados por funcionarios de la Autoridad de Inmigración y Puntos de Control de Singapur (ICA) y el Departamento de Inmigración de Malasia.

Estas familias provienen de Ipoh, Selangor, Pahang y Johor; con niños desde los seis meses hasta los cuatro años.

Facebook Liow Cai Tung

Entre ellos había una pareja con un bebé recién nacido que estuvieron separados durante seis meses. El bebé nació en Johor Bahru. Tres días después del nacimiento, el padre tuvo que regresar a Singapur para trabajar inmediatamente después de preparar el certificado de nacimiento. La madre también regresó después de que terminó su licencia de maternidad de un mes.

Si bien el plan original para ellos era regresar todos los fines de semana para atender a su hijo recién nacido, el cierre significaba que tenían que ver crecer a su hijo a través de las llamadas de Zoom, mientras los cuidaba una tía.

Facebook Liow Cai Tung
Facebook Liow Cai Tung

La tía que había cuidado al bebé también estaba llorando, especialmente porque creía que la separación podría durar hasta el próximo año, y para entonces el bebé que había ayudado a criar tal vez ya no la reconociera.

Liow también señaló que en un caso, mientras la madre estaba encantada de ver a su hijo, el niño no la reconoció y terminó llorando por su abuela, quien era la cuidadora diaria, dejando a la familia agridulce en su reencuentro. Liow agradece a las autoridades su ayuda para unir a estas familias y a sus hijos, ya que habría sido imposible reunirlos.

Facebook Liow Cai Tung

El ICA ha organizado el transporte de los niños e incluso les ha ayudado a llevar su equipaje a través del punto de control.

Puede interesarte