Por Fernanda Peña
14 Julio, 2017

¡Es simplemente genial! Padres tomando nota en 3, 2, 1…

A todo padre alguna vez en la vida le llega la gran pregunta: “¿Podemos tener una mascota?”. Y detrás de esa vienen otras más: ¿Un perro? ¿Una iguana? ¿Una tortuga? ¿Un caballo? Los niños no parecen conocer los límites. Ellos sólo quieren un amigo más para jugar…

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Algunos padres desprevenidos acceden a sus pretensiones y meses después aparece la controversia: ¿Quién se encarga de la caca que hizo en el sofá? ¿Quién sacará a pasear al animal?. Este padre -muy inteligente y reacio a la idea- decidió que no se iba a complicar la existencia y redactó un contrato para que después no hubiera lugar a objeciones.

Sus hijas Amy, Jessica, Casey y Samantha estaban completamente locas por el perro. Eran cuatro contra uno y no parecía haber mucho qué refutar. Sin embargo él redactó estos 13 puntos que resultaron hilarantes -y algunos de ellos muy útiles- para los padres que se encontraron la imagen subida a Internet.

“El contrato del perro de la familia” reza lo siguiente:

Podemos tener un perro si todos estamos de acuerdo en los siguientes términos:   

  1. Papá nunca recogerá la caca del perro. ¡Jamás! Las cacas del perro serán recogidas al menos tres veces por semana, para satisfacción de papá.    
  2. El perro estará bien entrenado para hacer caca en el patio lateral. (Por las rocas cerca de la valla de Bárbara). Todos los miembros de la familia están de acuerdo en que las cacas del perro no se tolerarán en el césped delantero o trasero.    
  3. El perro será pequeño. No debe pesar más de 7 kilos.    
  4. El perro no botará pelos. En absoluto.
  5. El perro no babeará ni moqueará. Todas las partes están de acuerdo en que esa clase de perros son insoportables.
  6. El perro no podrá arañar el suelo. A papá no le interesa cómo se prevenga esto: uñas cortadas, botas para andar, cirugía para quitárselas; etc. Todas las partes acuerdan que el perro no debe arañar el suelo.    
  7. Papá nunca tendrá que bañar al perro. Además, si papá decide que el perro huele, una de las niñas deberá bañarlo en menos de 24 horas. 
  8. Si el perro produce cualquier clase de desastre en la casa y se comprueban inefectivos los productos de limpieza modernos, se autorizarán productos químicos nocivos en un esfuerzo para eliminar manchas y/o olores.    
  9. Papá tendrá un veto sin restricciones sobre el nombre del perro.
  10. El perro no comerá comida orgánica, gourmet o especial de dieta para perros. Todas las partes acuerdan que la comida para perros de siempre está bien.    
  11. Nunca se referirá al perro como si fuera un hijo o un hermano. Todas las partes acuerdan que el perro es un perro.    
  12. El perro no estará incluido en la tarjeta de felicitación familiar de Navidad. Si apareciera, será meramente circunstancial.
  13. Los niños prometen no dejar de querer nunca al perro ni aburrirse de él. Todas las partes acuerdan que el perro es responsabilidad de los niños para toda la vida”.    

Este papá suena rudo, pero debemos admitir que la idea del contrato es perfectamente ajustable a nuestros casos particulares. Al final, el documento fue “Admitido y acordado” por todas las partes, y seguro que ya están disfrutando del nuevo miembro de la familia.

Haha.. so cute @nanothegolden

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En cuanto al padre, no demora en comenzar a ceder en algunos puntos. En especial, el punto 11 y 12.

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