Por Luis Lizama
1 octubre, 2019

Es así de simple. Donde antes había un estacionamiento, ahora hay bancas, mesas y sillones para descansar y compartir.

Las grandes ciudades suelen olvidarse de los peatones. Plagadas de vehículos, ruidos y movimiento, donde los transeúntes tiene poco y nada protagonismo. Sin embargo, algunas urbes han volcado su interés hacia una nueva forma de ciudad, eliminando vehículos y priorizando a las personas.

París ha buscado la transformación de sus calles y ahora eliminado algunos estacionamientos de vehículos e instalado los «parklet«: espacios públicos para que los peatones descansen.

CHRISTOPHE BELIN / VILLE DE PARIS

Es así de simple. Donde antes había un estacionamiento, ahora hay bancas, mesas y sillones para descansar y compartir. Quieren transformarse en una «ciudad por una hecha para personas más que para máquinas», como relata El País. 

CHRISTOPHE BELIN / VILLE DE PARIS

La intervención ha gustado a muchas personas, principalmente a quienes caminan y ocupan empoderadamente los espacios de la ciudad. Aunque también ha generado resquemores entre los automovilistas. 

La iniciativa es un proyecto de la alcaldía de París, denominado Paris aux piétons (París para los peatones) y desarrollado por la asociación Dédalo, especialistas en innovaciones urbanas.

Se realizó a través de una especie de concurso público, donde participaron y entregaron ideas diversos artistas, diseñadores y paisajistas.

CHRISTOPHE BELIN / VILLE DE PARIS

Los parklets se implementarán en 4 puntos de las calles parisinas.

“Por ejemplo, en el segundo distrito, formado por muchas oficinas, está concebido para que los trabajadores puedan sentarse a comer; en el cuarto está más vegetalizado, para homenajear a la naturaleza; el del 15 está destinado a la reparación de bicicletas, mientras que el del 18 propone ser lugar de pequeños conciertos o de reuniones de vecinos”

Explicó Julien Brouillard, responsable del proyecto en Dédalo, a Le Parisien.

Sin dudas un lugar único y diferente entre la ajetreada ciudad francesa. Aunque para muchos resulta incómodo «comer entre coches aparcados y coches que pasan, pero en el barrio han desaparecido los bancos, y es mejor comer aquí que delante del ordenador”, como explica uno de los usuarios a El País.

Los dardos y felicitaciones han recaído sobre la alcaldesa Anne Hidalgo, que a pocos meses de las elecciones municipales ha insistido en su vuelco estructural y anti contaminación de París.

Puede interesarte