Por Constanza Suárez
13 agosto, 2018

«Sólo soy un tipo roto. Supongo que tengo algunos tornillos sueltos. Nunca lo había sabido hasta ahora», decía Richard Russell mientras piloteaba el avión robado. Nadie sabe cómo aprendió a pilotear la compleja nave.

A las 8PM del viernes, un avión despegó desde el aeropuerto internacional de Seattle-Tacoma, sin ningún tipo de autorización y sin pasajeros. Intentó realizar acrobacias en el aire y dos aviones de combate comenzaron a perseguirlo para detenerlo. Tras aproximadamente una hora volando, terminó estrellándose en una zona boscosa en la isla Ketron. Dentro de la nave, un hombre de 29 años lo piloteaba. Terminó matándose.

«Solo soy un tipo roto», dijo Richard Russell a los controladores de tráfico aéreo durante el viaje. Luego daría más pistas de su motivación detrás del robo del avión: “Supongo que tengo algunos tornillos sueltos. Nunca lo había sabido hasta ahora «. No tenía relación con el terrorismo, ni con tintes criminales, cómo se pensó en un momento, confirmó el FBI en Twitter.

Richard era un agente de servicio terrestre, responsable de dirigir aviones para el despegue y otras maniobras, informes también consignaron que se desempeñaba como mecánico de una aerolínea.

Richard Russell

Beck, el CEO de Horizon Air, dijo que el empleado no tenía una licencia de piloto y que no estaba seguro de cómo había aprendido a volar. «Las aeronaves comerciales son máquinas complejas. No son tan fáciles de volar como, por ejemplo, un Cessna 150, así que no sé cómo logró la experiencia que lo hizo», afirmó.

Ed Troyer, portavoz de la policía del condado de Pierce, aseguró que eso fue precisamente lo catapultó a la muerte: “Las acrobacias que estaba haciendo en el aire o la falta de nociones de vuelo ocasionaron el accidente”.

Twitter/cowboyjslim

En una grabación de la conversación que mantuvo con los controladores de tráfico aéreo, se escucha cómo Richard dice que: “mucha gente se preocupa por mí y les va a decepcionar escuchar que hice esto. Me gustaría pedir disculpas a todos y cada uno de ellos».

Más tarde dijo que sentía aturdido y mareado. También confesó estar viviendo “un momento de serenidad”. El piloto informó a los controladores de tráfico aéreo que el combustible del avión estaba «bajando rápidamente» y preguntó si el incidente lo enviaría a la cárcel de por vida. Luego un capitán de la aerolínea le dio instrucciones para manejar y hacia dónde ir.

Hacia el final de la grabación, informa que «uno de mis motores se está apagando». Hasta que la historia tuvo un desenlace fatal.

Richard Russell

El gobernador de Washington, Jay Inslee, escribió en Twitter que si bien «aún hay muchas incógnitas» sobre el incidente, los pilotos de combate «estaban listos para hacer lo que sea necesario para protegernos».

El desconcertante incidente sorprendió a los testigos, quienes compartieron videos del avión que pasaba por debajo de los vecindarios y fotos de humo que se elevaba desde el suelo después de que el avión se estrellara.

Desde la Junta Nacional de Seguridad del Transporte aseguraron que los restos de avión estaban “muy fragmentados”, con las alas desplegadas y el fuselaje boca abajo.

A pesar de las frases que dijo durante el vuelo, sus compañeros de trabajo comentaron que no se esperaban algo así. “Siempre lo veíamos sonreír”, dijeron. En una declaración, la familia de Russell dijo que estaban conmocionados y devastados por el incidente.

Richard parecía feliz con su trabajo. En un video publicado en YouTube, habló sobre su vida laboral y la oportunidad de viajar por el mundo. En su blog escribió que esperaba convertirse en gerente de la aerolínea en la que trabajaba, Horizon Air, o unirse al ejército o a la policía luego de graduarse.

Aún investigan el hecho y las razones que llevaron a Richard Rusell a llevar a cabo este plan.

Puede interesarte