Por Diego Aspillaga
28 noviembre, 2019

Expertos afirman que se benefician más de objetos simples, que permitan interactuar con otras personas en vez de quedar hipnotizados en una pantalla, aún cuando el contenido sea educativo.

Se acerca la Navidad y con ella el dolor de cabeza de los padres por la búsqueda de juguetes y regalos que entretengan a sus hijos y los ayuden con su desarrollo.

Y si los juguetes y aparatos electrónicos han sido una herramienta fundamental para ayudar con la enseñanza y el entretenimiento de los niños, los pediatras aseguran que los pequeños se benefician mucho más con los juguetes clásicos del pasado.

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Según un reporte de la Asociación Americana de Pediatras (AAP), los mejores juguetes para el desarrollo de los niños son los que no tienen ni baterías ni pantallas. Hay que volver a los clásicos. 

«Si bien los pasillos de juguetes están llenos de aparatos electrónicos, luces brillantes y ruido dañino diseñados para llamar la atención de padres e hijos, los mejores juguetes para ellos están lejos de ahí: son los bloques de construcción, muñecas, juegos de mesa y pelotas los que más ayudan con el aprendizaje y desarrollo de los niños», afirman los especialistas.

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«Los juguetes han evolucionado a través de los años y la publicidad puede dejar la impresión a los padres que los juegues con contenidos virtuales o plataformas ‘educacionales’ son más educativos que el resto», agrega Aleeya Healy, una de las autoras del reporte de la AAP.

«Sin embargo, la investigación nos dice que los mejores juguetes no tienen que ser brillantes o costosos o venir con una ‘app’. Lo simple, en este caso, realmente es lo mejor«, añade.

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Esto, según la AAP, es porque los niños más pequeños necesitan juguetes que mejoren sus habilidades sociales y los ayuden a relacionarse con el resto. Los modernos aparatos que compran los padres para ayudar con el desarrollo de sus hijos puede que los ayuden con el lenguaje, conocimiento y resolución de problemas, pero los dejan inmóviles y apartados del resto.

«Los mejores juguetes son esos que permiten que los niños jueguen con sus padres y puedan interactuar juntos. Simplemente no se tienen las mismas recompensas de una tablet o de una pantalla».

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Cuando los niños juegan con sus padres pasa la magia verdadera, ya sea realizando juegos de roles con muñecas o construir algo con bloques o armar puzzles», dijo por su parte Alan Mendelsohn, otro autor del reporte de la AAP.

Es por esta misma razón que los especialistas advierte que incluso los juguetes de alta tecnología que no tienen pantallas pero que son vendidos como «educacionales» no tienen los mismos beneficios que los clásicos. Es más, los niños no deberían de ver pantallas hasta los 2 años.

«Mientras más estudiamos el desarrollo temprano del cerebro, más entendemos que la necesidad de jugar del ser humano está basada en las interacciones. No hay juguete, pantalla o app que pueda reemplazar esto», concluyen los especialistas.

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Entonces, el mensaje para los padres para esta navidad es que hay que olvidarse de los regalos tecnológicos, comprar juguetes simples y usarlos para interactuar con sus hijos.

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Así se asegura un buen desarrollo social de los niños y una billetera con más dinero a fin de año. 

 

 

 

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