Por Diego Cid
22 mayo, 2017

Yo pensé que acabaría como muchos otros vehículos.

Que una grúa se lleve tu auto es de lo peor que puede pasar en tu rutina diaria, obvio exceptuando las desgracias mayores. El asunto es que a veces sus prácticas son abusivas y es realmente frustrante. El sentido común no aplica y tienes que ver con dolor cómo tu vehículo desaparece en el horizonte. Intenta explicarle un malentendido a los que cobran para poder sacar el auto del corral… Imposible.

Es más, en esta constante disputa de conductores y remolcadores hemos visto más de alguna terminar de forma realmente violenta:

O así:

Tal vez quieras perder el tren trasero:

Pero definitivamente no quieres acabar así.

De todas formas, su existencia es totalmente necesaria, en especial si quedas abandonado en una carretera en la mitad de la nada. Te lo digo porque me ha pasado.

Es entonces cuando comenzamos a pensar en otro asunto igual de importante: La brutalidad del acarreo. Muchas veces el proceso de remolcar puede no ser tan “gentil”, dependiendo de la tecnología que esté a disposición para llevar a cabo esta tarea. Es ahí donde la existencia de tecnología como ésta nos sorprende a todos, en especial por la facilidad con la que manipula el vehículo y lo seguro del proceso.

¡Qué forma tan genial y precisa! no dejó ningún tipo de daños en el vehículo y funcionó de forma bastante segura. Así, al menos, hará el día menos terrible para los conductores.

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