Por Constanza Suárez
25 agosto, 2020

Daniela y Miguel se vieron obligados a tomar esta medida para asistir a sus clases virtuales en México. A pesar de todo, los ávidos niños estaban felices por aprender.

Los pequeños Daniela y Miguel volvieron a clases en México, pero fue muy distinto a como estaban acostumbrados. Al no contar con los recursos necesarios, debieron tomar la sesión en la calle, conectados a la red Wifi gratuita de un poste de las cámaras de video vigilancia del C5 en la Ciudad de México.

Ricardo Vitela

“Estuvieron todos mis compañeros, que son 29 y la maestra nos presentó a dos nuevos alumnos que se llaman Santiago, la otra no me acuerdo su nombre, pero eran un niño y una niña, eran hermanos e iban a ir a nuestra escuela y también no enseño lenguas de señas para que no estuviéramos alzando la mano, hoy nada más nos puso a dibujar y nos puso por equipos para que platicáramos entre nosotros”, contó Miguel Angel a Excélsior

“Mi mamá tuvo que poner una contraseña para meterme en las clases, vi a mis compañeros y a mi maestra, me dijo que hiciéramos un trabajo así y que nosotros lo hiciéramos”, comentó por su parte la pequeña. 

Ricardo Vitela

Los niños debieron soportar estar en la calle, sentados en un banquito, o en cualquier lugar que se les hiciera más cómodo y el ruido de la ciudad. Pero ellos estaban felices y ávidos de aprender. 

Ricardo Vitela

Mira un video:

Los padres de los hermanitos, Leonarda y Miguel, actualmente venden tacos todos los días en Miramontes y Cerro San Antonio para sustentar a su familia. 

Ricardo Vitela

“Hay veces que es complicado porque no es lo mismo que estén en un aula de salón, que les explique la maestra, se aprende un poquito más, pero si uno tiene ganas de continuar estudiando en esta nueva modalidad de enseñanza o aprendizaje”, dijo el padre.

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