Por Alejandro Basulto
29 julio, 2021

Allison Quispe empezó a manifestar síntomas del coronavirus poco después de que su padre falleciera por esta enfermedad. Estuvo casi tres meses en el centro médico, de los cuales dos permaneció dormida e intubada.

Para la joven peruana Alisson Quispe Chávez, de 26 años, la pandemia y este año han sido lo más difíciles de su vida. Porque no solo su padre murió por COVID-19 el 10 enero, sino que además ni siquiera pudo llorarlo como quisiera, ya que ella también padecía de esta enfermedad y cualquier manifestación física de pena le significaba dejar de respirar. Una estudiante de la de la Facultad de Educación de la Pontificia Universidad Católica del Perú que veía como el coronavirus le iba quitando todo, incluyendo su energía y su aire. Y fue así, como poco tiempo después, terminó internada en el hospital.

Elizabeth Gutierrez / Facebook

“Mi madre no quería que fuera al hospital porque mi papá solo duró dos allí cuando lo mandaron. Pero yo comienzo a considerarlo porque cada vez era más difícil conseguir oxígeno. Afortunadamente tenía un seguro particular, así que llamé por ayuda. Me recogió una ambulancia, entré por Emergencia a la clínica y allí mismo fui entubada. Tres días después se liberó una cama UCI. Estuve en coma casi por dos meses. No podía creer, cuando me desperté, que era marzo. Yo había llegado en enero”

– dijo Allison Quispe a El Comercio Perú

Elizabeth Gutierrez / Facebook

Era tanta la gravedad con la que llegó a la clínica Sanna de San Borja el 21 de enero, que entró inducida al coma en la Unidad de Cuidados Intensivos. Fue dormida e intubada el 21 de enero, para permanecer en esa condición hasta el 15 de marzo. Casi dos meses, de los cuales se despertó aún con un tubo conectado a ella a través de un corte en su garganta. Por fortuna, dentro de tanto dolor y tristeza, sus seres queridos, familiares y amigos, nunca dejaron de apoyarla, encontrándose con su celular llenó de mensajes de Whatsapp apoyándola.

“Fue abrumador todos los mensajes que allí encontré. Todos deseándome solo lo mejor. Y estaba, claro, el chat de la tesis que usamos las tres. Saber que Elizabeth y Diana me esperaban hizo que me quisiera recuperar muy rápido

– expresó Allison

Elizabeth Gutierrez / Facebook

Los textos más destacados, fueron los que le escribió su novio Jason, quien cada noche le envió un mensaje mientras ella estuvo inconsciente, y los de sus dos grandes amigas de la universidad: Elizabeth Gutiérrez y Diana Guerrero. Jóvenes que también era sus compañeras en la tesis grupal que habían realizado para optar por el grado de licenciadas, la que tenían que rendir a principios de este año, pero que tuvieron que postergarla debido a la tragedia que afectaba a Alisson. Y a pesar de que se les ofreció a ellas dos defender su trabajo oralmente, se negaron, porque no querían traicionar a su amiga enferma.

Elizabeth Gutierrez / Facebook

“Cuando leí que estaban aguardando por mí, me sobrecogí de la emoción. Sentí que tenía que pararme rápido. Balbuceando le pedí al doctor que me desentubara, que me mandara a piso para empezar a usar una computadora portátil. Me tocaba ahora estar ahí para ellas (…) Como la sustentación de hace por zoom, yo podía participar desde mi cama de la clínica. Todos cuestionaban si eso no me haría mal y los entiendo: tenía que hablar sola 10 minutos seguidos y estar frente a la computadora al menos dos horas y media… Era un esfuerzo que yo quería hacer por mí, por Diana y Elizabeth (…) Ese día le pedí a mis médicos y la enfermera que me subieran la cantidad de oxígeno a través de la cánula. Sabían que estaba defendiendo la tesis, así que nadie me tocó la puerta de la habitación para evitar interrupciones. Al acabar me preguntaron cómo me fue. Todos estábamos muy contentos porque fuimos aprobadas”

– contó Allison Quispe

Elizabeth Gutierrez / Facebook

Tuvieron que pasar 30 días para que la tres celebraran presencialmente en la casa de Allison. Ella, dada de alta, se reencontró con la esperanza y con la felicidad gracias al apoyo constante de sus seres queridos. Y hoy que ya se encuentra de pie y por su cuenta en su hogar, planea escribir junto con sus amigas un artículo académico relacionado con su tesis, además de seguir juntas las tres riéndose y conversando en su chat de Whatsapp. 

Puede interesarte