Por Alejandro Basulto
27 noviembre, 2020

Esto ocurrió en el marco de las elecciones municipales en el país sudamericano.

En las pasadas elecciones municipales y para las gobernaciones en Brasil, hubo diferentes hechos noticiosos que se robaron las portadas de los distintos medios locales. Las victorias de candidaturas de personas transgénero, homosexuales, indígenas y afrodescendientes, fueron motivo de alegría y celebración para muchos. Marcando muchos de estos logros electorales un antes y un después en la historia del país o del respectivo municipio. Sin embargo, hubieron hechos no precisamente relacionados con el sufragio, que también llamaron la atención, y que por sobre todo, conmovieron a muchos.

Imagen de referencia | Pixabay

Todo esto ocurrió el mismo domingo 15 de noviembre en el que transcurrieron las elecciones. En este caso, en Araranguá, en Santa Catarina, municipio donde la jornada de sufragio se desarrolló con normalidad. No hubo mayores incidentes y mucho gente participó ejerciendo su derecho a voto. Panorama que por ejemplo, podía apreciarse en la escuela Bernardino Sena Campos, donde las personas llegaban de a poco para votar por sus candidaturas favoritas.

Pero bien cerca de este colegio electoral, un vecino del lugar pudo ver una escena demasiada enternecedora, según consignó el Diario Costa Esmeralda. Un niño que estaba sentado al lado de un policía militarizado. Ambos hablaban amigablemente, como si fueran amigos de toda la vida.

Diario Costa Esmeralda

Estuvieron cuatro horas juntos los dos. Desde la 1:00 pm hasta 5 pm, el policía y el pequeño permanecieron acompañándose mutuamente, conversando sobre quién sabe qué cosa. Pero de seguro, un diálogo y un intercambio de ideas y anécdotas, lleno de ternura y respeto. Que tubo un broche de oro cuando este policía militarizado le compró al niño agua, jugo, sándwich y hasta una paleta de helado. Ese día hacía mucho calor, y él como una persona que también pasó por la niñez, sabía que hay pocas cosas que le gusten más a un niño que un helado cuando hay necesidad de refrescarse.

Oficial que no pudo ser identificado por el vecino que lo vio con el pequeño, pero que aún así se llevó todo los agradecimientos por parte suya.

Puede interesarte