Por Andrés Cortés
15 marzo, 2018

Fíjate en el detalle de su labio, a color se aprecia con claridad.

La Segunda Guerra Mundial es un episodio de la humanidad que todos quisiéramos borrar de nuestra mente, pero lamentablemente este acto es imposible. Y hoy, a 75 años después de ocurrido este terrible hecho, hay imágenes que nos hacen recordar el terrible y cruel daño que hizo el nazismo a la humanidad.

Czeslawa Kwoka tenía 14 años cuando fue llevada a un campo de concentración en Auschwitz. Las imágenes que veremos a continuación corresponden a un “proyecto fotográfico” que realizó uno de sus compañeros prisioneros como experimento para los oficiales nazis.

La idea de las imágenes, de acuerdo a Daily Mail, era dejar un registro documental de los prisioneros llevados al campo de exterminio. Aquí se puede ver cómo lucía Czeslawa antes de ser ejecutada y golpeada por un guardia de la prisión.

Marina Amaral

Pero estas imágenes toman relevancia 75 años después luego de que una artista brasileña rescatara las imágenes y las restaurara para darles el color que, en ese momento, la fotografía aún no había descubierto.

Y la vida de Czeslawa Kwoka que acababa de comenzar, tampoco.

Marina Amaral

La joven Kwoka fue deportada de su hogar junto a su madre en Polonia en diciembre de 1942 debido a que los Nazis “necesitaban espacio” para una colonia. Para ello no hallaron mejor solución que trasladarla a Auschwitz.

Las imágenes enseñan cómo la niña se encuentra al borde de las lágrimas, con el cabello rapado y el labio roto. Posiblemente luego de la golpiza que le dio el guardia de seguridad de la prisión.

Gracias al trabajo de Marina Amaral, así es como Czeslawa luce en fotografías a color.

Marina Amaral

Marina Amaral

Marina Amaral

El hombre que tomó las fotografías, el compañero de prisión de Czeslawa Kwoka, era Wilhelm Brasse, quien murió el año 2012 y entregó los detalles de la golpiza que sufrieron cada uno de los prisioneros fotografiados por el guardia del campo de concentración.

En un documental realizado el año 2005 el fotógrafo y prisionero contó lo siguiente:

“Ella lloró, pero no pude hacer nada. Antes de tomar la fotografía, la niña se secó las lágrimas y la sangre del corte del labio”.

-Czeslawa Kwoka

Auschwitz – AP

Kwoka murió en marzo de 1943, solo a 3 meses después de que llegó a Auschwitz. Su madre, quien también fue deportada, murió solo semanas después.

Actualmente su retrato está en exhibición en el Museo Estatal Auschwitz-Birkenau.

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