Por Andrea Araya Moya
11 junio, 2019

Hiram no sabía por qué su padre no era negro como él o como su abuela. Realizó investigaciones y encontró evidencia de un horrendo abuso que había sufrido su abuela durante prisión.

Durante su adolescencia en los 70, Hiram Johnson solía cuestionar el ondulado cabello de su padre, además de esa piel ligeramente oscura que algunos creían que era normal.

El joven Hiram sólo sabía algunas cosas sobre la infancia de su padre, Fred Johnson. El progenitor fue criado en Jackson, Mississippi, por su madre Bernice. Según Fred, ella era una «hermosa mujer negra», pero jamás habló sobre su padre. Hiram sospechaba, eso sí, que no era negro.

Y a pesar de las constantes preguntas de Hiram sobre su abuelo, su padre no le decía nada. Pero luego de tres décadas su padre finalmente habló.

Fred contó que su madre había ido a prisión por haber asesinado a un vecino, y estuvo dos años en la penitenciaría de Mississippi. Y que dio a luz a su hijo pocos días después de su liberación, así que el padre podría haber sido cualquiera dentro de la cárcel.

Hiram notó que tendría que comenzar una larga búsqueda para encontrar a su abuelo biológico. Y luego de años revisando archivos estatales y de la prisión, finalmente encontró una respuesta en un test de ADN.

Hiram Johnson

Hiram comenzó una búsqueda por internet y descubrió el Departamento de Archivos e Historia de Mississippi, una agencia estatal cuya misión es preservar la historia. Hiram envió una petición para obtener archivos sobre el tiempo de Bernice en prisión. Y los archivos llegaron a su mail.

Los documentos llegaron como una revelación, pues Bernice había muerto mucho antes del nacimiento de Hiram, y su padre poco le reveló sobre su abuela.

En agosto de 1926, según el documento, Bernice Johnson, de 21 años, se involucró en una pelea con otra mujer en un vecindario. Bernice tenía 7 meses de embarazo y desató su furia contra Carrie Berkley por coquetear con su esposo. Según testimonios, no hay mucho para reconstruir esa escena, así que era imposible saber qué pasó exactamente. Sin embargo, Hiram aseguraba que Carrie atacó a Bernice con un cuchillo y ésta la atacó con una barra de acero.

Jena Kenamore

Mientras Bernice regresaba a casa, corrió hacia la madre de Carrie y comenzaron a pelear. Incluso Carrie se involucró y amenazó a Bernice con «arrancarle a su bebé del vientre», según el testimonio de Bernice.

Alguien quiso detener la pelea, pero la madre de Carrie quería matar a Bernice, así que ella fue a su casa a buscar su pistola y volvió a la calle para continuar la pelea. Al final, Bernice disparó tres balas, de las cuales una dio en el estómago de la hermana de 11 años de Carrie. Y la asesinó.

Bernice había dado a luz en el periodo de juicio. Afirmó haber actuado bajo defensa propia, pero el jurado la encontró culpable y la sentenció a dos años en prisión. La mujer entró a prisión en junio de 1927.

Mientras tanto, Hiram tenía información sobre lo que le sucedió a Bernice en su estadía en prisión. Y no era nada alentador.

Jena Kenamore

Cuando ella llegó al lugar, tiempo después, se le realizó un examen médico. Tenía golpes y moretones por la pelea, y además se reportó un embarazo de tres meses. Pero no había información sobre el bebé, y Hiram creyó que con todo el estrés y la cárcel, Bernice abortó. Pero ella concibió a un niño unos meses después: Fred nació en noviembre de 1928, unos días después de que Bernice fuera liberada.

En los archivos no había nada sobre la liberación de Bernice, así que Hiram no sabía por qué a su abuela la habían liberado antes de tiempo.

Según un historiador, la prisión tenía un área de enfermería para bebés nacidos en prisión. Y lo más probable es que Fred haya nacido ahí, pues puede que hayan liberado a Bernice antes, para así evitar el caos por el color claro que tenía la piel de Fred.

Fred se crió en los 30 con su madre y el esposo de ella, un hombre negro llamado George Johnson, además de otros niños. La piel de Fred era mucho más clara que la de sus medio hermanos. Mientras, Bernice trabajaba como empleada del sheriff local, u hombre blanco. Fred siempre se preguntó si ese era su verdadero padre.

Un día Hiram llamó a su padre para contarle sobre algo que habló con la medio hermana de este, Rosie. Hiram le preguntó a su tía si recordaba alguna historia sobre el padre de Fred, y ella le contó que creía que era un sheriff de la prisión. Pero Fred no lo creía así.

Años después Fred falleció. En 2011, Hiram y una escritora publicaron una memoria sobre la vida de su familia. Y lo repartió entre los medios hermanos y otros familiares de su padre. Y hubo alguien que se enamoró de ese libro y se inspiró en lo que Bernice había vivido en prisión.

Edith, una de las primas de Fred, le contó a Hiram que su abuela había vivido junto a su madre, Susie, en Chicago. Pero lo que le reveló dejó perplejo a Hiram.

Edith reveló que Bernice había asesinado a alguien, luego ido a prisión y allí fue víctima de violación. Pero Hiram creía que era una teoría y quería más evidencia.

Jena Kenamore

Envió pruebas de ADN a diferentes laboratorios para poder dar con el verdadero padre de Fred. Hasta que su primo, que trabajaba en un laboratorio, lo convenció de intentar con un sitio para diagnóstico genético. Y Hiram lo intentó, y su búsqueda dio resultado.

Bruce lo contactó para saber más de su familia y quería saber si Hiram era parte de ella. Hiram no estaba muy entusiasmado en un comienzo, pues sólo compartían un 2% de relación de ADN, pero decidieron seguir investigando, pues Bruce comentó que su familia era de Mississippi.

Así mismo, Bruce comentó que uno de sus familiares había sido guardia de la prisión donde la abuela de Hiram estuvo. Y esto encendió las alarmas.

«Sí, tuve un pariente que era guardia de Parchman. Me gustaría decirte que la relación que tuvo con tu abuela fue consentida, pero estoy seguro de que no», le escribió a Hiram.

Hiram estaba emocionado, al fin sabía qué había sucedido.

Luego de un ardua investigación, Hiram y Bruce pudieron encajar todas las piezas del rompecabezas y dieron con la historia.

Bruce le contó a Hiram que el apellido de soltera de su madre era Fox. Y Hiram recordó que había encontrado el nombre de un guardia de la prisión que también se apellidaba Fox: Lee Thomas Fox. Y Bruce buscó en los antecedentes de su familia y dio con el mismo nombre. Era hermano de su abuelo.

Lee Thomas Fox nació en mayo de 1970, es decir, tenía 57 años cuando abusó de Bernice, quien tenía solo 22. Murió a los 90, en 1960 y está sepultado al lado de su esposa.

Según investigaciones de Hiram y Bruce, Bernice no había sido la única víctima de Lee Thomas. Encontraron a otra mujer negra que podría ser su prima. Intentaron contactarla varias veces, pues tenía coincidencias genéticas con ambos. Hasta que al fin la contactaron.

Hiram Johnson

La mujer les dijo que no sabía mucho sobre sus abuelos paternos, pero que sí estaba segura que su abuelo paterno era blanco. Hiram siguió en contacto con ella y le sugirió que probablemente su abuelo era Lee Thomas. Pero la mujer no volvió a responder.

Mientras, Bruce no sabía si sentirse culpable sobre el descubrimiento, pues sabía que todo había partido luego de una terrible violación. Pero estaba aliviado de haber conocido a alguien más de su familia.

Así mismo, Hiram está feliz de al fin haber resuelto la gran duda que tenía desde su infancia. Aunque también le duele pensar en lo que vivió su abuela Bernice en prisión.

Por otro lado, no es extraño que Hiram y Bruce hayan seguido destinos similares a Lee Thomas. Bruce fue entrenado como doctor, al igual que Lee, mientras que Hiram trabaja en un recinto penitenciario. No sabían que sus destinos de vida estaban en sus genes.

Bruce finalmente se disculpó con Hiram por lo que había hecho Lee Thomas, pero Hiram no quería ni esperaba una disculpa, sólo quería saber lo que había pasado. Estaba emocionado y encantado de haber encontrado a alguien más de su familia.

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