Por Andrés Cortés
12 octubre, 2017

Las pocas mujeres que realizan este acto se encuentran de cuclillas.

Aunque pueda sonar completamente extraño y algo que raya en la locura, en la historia del arte es posible encontrar cientos de obras en donde personas se encuentran orinando. Y con este hecho, no nos referimos al arte moderno en donde hoy es posible encontrar prácticamente cualquier cosa, sino al arte clásico e incluso en pinturas del 1300.

Ante esta inquietud del mundo del arte el francés historiador y crítico de arte Jean Claude Lebensztejn escribió Pissing figures (Figuras Orinando), texto que hace un recuento de las obras más importantes del 1280 a 2014 en donde la orina, así como lo lees, es uno de los elementos más primordiales de las obras.

Manneken Pis (1338) – Jerome Duquesnoy

Jerome Duquesnoy

Esta estatua de bronce se encuentra en el centro de Bruselas, Bélgica y es un símbolo inequívoco del lugar. La inscripción de la obra dice: “El Señor me levantó sobre una roca, y ahora elevo mi cabeza sobre mis enemigos“.

Los habitantes de la zona frecuentemente la “disfrazan varias veces al año, a pesar de que la que vemos en la imagen, no es la cultura original. En 1619 se construyó la réplica, pues la original fue robada.


Venus y Cupido (1520-1530) – Lorenzo Lotto

Lorenzo Lotto

Cupido se encuentra en primer plano orinando a Venus, quien sostiene una corona de laurel con su mano derecha. Ella yace plácida sobre una manta en la que también se hayan pétalos de rosa, de la misma que surge una serpiente.

El hecho de que la mítica figura orine (literalmente) sobre Venus, hace alusión a una señal de fertilidad, pues apunta directo a su vientre.


La bacanal de los andrios (1523 – 1526) – Tiziano

Tiziano

En este cuadro de Tiziano se puede ver a Baco y Ariadna en medio de un festín. En la parte inferior es posible ver a un niño levantarse la túnica para orinar. El significado de esta obra representa el extravío y desenfreno de la escena considerando el estado de ebriedad de los personajes que se encuentran detrás.


Los proverbios flamencos (1559) – Pieter Brueghel

Pieter Brueghel

Los proverbios flamencos es una de las obras más conocidas de Pieter Brueghel. En ella se representan alguno de los proverbios más famosos de Holanda. Y sí, también se incluye a personas orinando.

En uno de los balcones de esta obra se puede ver cómo un hombre está orinando mientras sostiene una bandera con una luna negra. De acuerdo a los críticos, esta figura es una alegoría del descuido humano sobre la Tierra.


Pissing Men y Pissing Women (1631) – Rembrandt

Rembrandt

Este trabajo del gran Rembrandt pone de manifiesto lo fuerte y usual que es encontrar personas orinando en el arte. E incluso a mujeres.

Este lienzo que representa a un granjero y su esposa ha sido leído como una obra satírica.


Piss Christ (1950) Andrés Serrano

Andrés Serrano

Este trabajo se trata de un crucifijo sumergido en un vaso de orina. Por razones obvias la obra levantó duras críticas, pero el artista se defendió argumentando que se trataba de un acto subversivo para mostrar la “comercialización y el abaratamiento de los símbolos cristianos en la sociedad contemporánea“.

La pieza no solo ha sido vandalizada, sino también que ha sido censurada en múltiples muestras por considerarla “blasfema e irrespetuosa“.

De acuerdo a la crítica de arte Patricia Simons, la alusión de la orina es, sobre todo, un referente a la masculinidad, una manera de mostrar que “las tareas cruciales que debe realizar un pene va más allá de la penetración“.

Pero, ¿Qué significa la orina en el arte?

De acuerdo a la historiadora de arte Anna Pedersen, la orina representa las “micronarrativas de historias personales hasta las metanarrativas de las universales”, de acuerdo a Cultura Colectiva. Es debido a este motivo que es posible ver a personas orinando prácticamente en toda la historia del arte, independiente de lugar y tiempo.

François Boucher

Otro aspecto a destacar es que la mayoría de los seres que aparecen orinando son hombres, casi siempre de pie. Las pocas mujeres que realizan este acto se encuentran de cuclillas, lo cual de acuerdo a Simons, haría una alusión al predomino de lo masculino sobre lo femenino.

Junto con la representación de lo que parece ser inocente, encantador y masculinidad ingenua, los espectadores deben, sin embargo, entender una doble significación y metáforas que se enmarcan contrariamente a lo que muestra la imagen. La falta de un autocontrol adulto, se mueve de representar lo idílico y sin preocupaciones de la niñez a la personificación masculina de la bravuconería“, explica.

Giovanni Putti

Independiente de lo compleja que pueda ser la explicación de por qué hay personas orinando en prácticamente toda la historia del arte, lo importante es saber que el arte y la cultura no es más que una mera representación de la humanidad.

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