Por Alex Miranda
22 agosto, 2018

El pleito que se armó entre ambos causó un revuelo que fue creciendo gracias a las redes sociales. Ahora la gente se divide entre los que apoyan las acciones de Trudeau y los que no.

La semana pasada, durante un encuentro de decenas de personas en la ciudad canadiense de Quebec, el Primer Ministro de ese país, Justin Trudeau, causó un revuelo mayúsculo cuando le respondió a los gritos a una opositora del público. Mientras daba un discurso, una asistente lo interrumpió de golpe, para increparlo duramente por sus políticas migratorias y su poco respeto por las raíces del país que estaba a su cuidado, ella le dijo:

“Quiero saber cuándo va a reembolsar los $146 millones que pagamos por sus inmigrantes ilegales”

«No has respondido mi pregunta»

Esa fue la sencilla pregunta que la asistente le hizo, haciendo hincapié en los cientos de inmigrantes refugiados que buscan en Canadá una alternativa de vida. Ante esto, Trudeau respondió conciliatoriamente, diciendo que, dentro de la política, “Señora, una de las cosas más importantes es escuchar”.

AP

Sin embargo, esa respuesta no fue suficiente para la mujer que se estaba manifestando ella no se detuvo y siguió cuestionándolo frente al resto del público que ya comenzaba a impacientarse de la situación o derechamente a sentirse incomodos. «No has respondido mi pregunta», dijo ella a modo de respuesta.

Por lo mismo, Trudeau se vio obligado a contestarle que: “esa intolerancia hacia los inmigrantes no tiene lugar en Canadá”.

Pero el problema no se acabaría ahí, ya que mientras el Ministro saludaba a la gente y se retiraba del sector, la misma mujer se acercó para recriminarlo nuevamente por su política de inmigrantes, exigiendo que el fuera quién pagara esa política, no los ciudadanos con sus impuestos. Trudeau se acercó a ella y mirándola directamente le dijo: “su racismo no tiene lugar en Canadá”.

Youtube CBC

Acusado por hacer «bullying«

Recientemente, el Primer Ministro canadiense se refirió de nuevo a este tema que terminó desembocando en un debate no buscado entre él y la señora frente a cientos de canadienses.

La mujer que lo recriminó dijo que la parecía horrendo que Trudeau no se disculpara con ella por llamarla racista en su cara, además de transparentar que ella participa activamente en una organización política de derechas. Ante esto, el Primer Ministro dijo que:

«Seré muy claro cuando la gente esté tratando de impulsar la política del miedo y la intolerancia. Eso es algo que los canadienses esperan de mí”.

Hay quiénes piensan que la pregunta de la ciudadana era absolutamente legitima y que él simplemente desvió la atención para no responder. Incluso hay gente que lo acusa de hacer «bullying» a la ciudadana por su forma de responderle. Incluso lo han llegado a tildar de dictador, por «no tomar en cuenta las ideas de los demás».

Sean Kilpatrick – The Canadian Press

Pero, por otro lado, hay quienes consideran que lo que hizo el Primer Ministro canadiense es una muestra gigante de tolerancia y un ejemplo que los ciudadanos de Canadá deberían comenzar a seguir, ya que la inmigración es algo global que no representa ningún daño, a diferencia de como lo plantean las personas que apoyan a la señora.

Mientras las redes sociales se dividieron en los apoyos a las dos partes -y los dos discursos detrás de ellos-, muchos le pidieron a Trudeau que, mínimo, se disculpara con la ciudadana, algo a lo que él se negó tajantemente, ya que no cree que lo que dijo sea motivo de emitir una disculpa pública.

Según reportes de la BBC, 30 mil personas -aproximadamente- han cruzado la frontera buscando asilo para ellos y sus familias en las frías tierras de Canadá. Una realidad a la que no se le puede hacer la vista gorda y mucho menos, silenciarla por un problema de impuestos.

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