Por Alejandro Basulto
30 diciembre, 2020

Su ex estudiante dijo que esta era una manera de devolverle todo y de demostrar ser merecedor de la oportunidad que le dio para estudiar Medicina.

Antes de la pandemia del COVID-19, la última vez que el brasileño Marcos Araújo vio a su ex estudiante, Wallace Pinheiro, fue hace tres años, cuando este último se graduó en la carrera de medicina. Sin embargo, el destino les tenía preparada otra instancia para reunirse, pero en esta ocasión, en un contexto bastante grave y menos feliz. Debido a que Wallace fue el encargado de salvar la vida de su ex profesor, cuando este se contagió de coronavirus, siendo esta una manera de agradecerle por la beca que le otorgó cuando todavía era un estudiante secundario en Goiânia.

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El joven Wallace Pinheiro nació en Trindade, en la Región Metropolitana de Goiânia, donde vivió en la periferia, junto a su padre, un policía militar, y su mamá, una empleada doméstica. Con estos antecedentes, estaba con una clara desventaja frente a otros adolescentes para llegar a una universidad pública y cumplir su sueño de convertirse en médico. Sin embargo, nunca se rindió. Y en el 2010 comenzó a buscar escuelas en la capital para poder llevar a cabo sus estudios. En ese momento recibió muchas respuestas negativas, pero también apareció el profesor Marcos Araújo, quien lo apoyó con su curso y le otorgó una beca para que pudiera estudiar.

 “Dijo: ‘Mi gran sueño es ser médico, pero es difícil, porque vengo de una escuela pública, tengo poca base, pero tengo mucha fuerza de voluntad’ (…) Entonces le pregunté, ‘Wallace, ¿para qué quieres ser médico?’ Y me respondió algo que todavía me estremece hoy: ‘Para salvar vidas'”

– dijo Marcos Araújo, según consignó G1.Globo

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Le costó mucho esfuerzo y trabajo a Wallace llevar a cabo sus anhelos. Tuvo que despertarse extremadamente temprano y acostarse muy tarde para alcanzar a llegar al curso intensivo y después poder estudiar en su casa. Pero lo logró. En el 2012 fue aprobado en seis exámenes de ingreso. Luego, completó sus estudios superiores y hoy es un flamante médico de la salud. A quien le tocó atender a nadie menos que a Marco, quien había dado positivo por COVID-19 en agosto. Su ex profesor padeció de síntomas pequeños durante los primeros 10 días, pero luego comenzó a costarle respirar. Marco Araujo estuvo 20 días en el Hospital de Campanha en Goiânia, con el 80% de sus pulmones afectados por esta enfermedad.

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“Al principio, no creí que fuera Wallace, creí que era un ángel. Un ángel en forma de Wallace. Como si Dios me hubiera enviado un ángel, y el ángel fuera ese niño en el que tanto confiaba (…) Me habló y me dijo: ‘¿Recuerdas haber dicho que yo, como médico, salvaría muchas vidas? Así que vine a salvar la tuya. Eso, en ese momento, me llenó de ilusión y pensé que iba a ganar (…) La ley del retorno existe. Nunca me hubiera imaginado que ese niño, ese niño pequeño, algún día podría ser responsable de mi vida. Mi vida estaba en sus manos y gracias a Dios en el cielo y a Wallace aquí en la tierra, logré mantenerme con mi vida”

– declaró el profesor Marco

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La sorpresa que se llevó Wallace Pinheiro cuando vio a su ex maestro, también fue un fuerte impacto para él. No podía creer que era su ex profesor a quien iba a atender. Sin embargo, sin su presencia, posiblemente todo habría sido muy distinto. Porque justamente fue gracias a que Wallece estuvo ahí, que Marco se pudo tranquilizar. “Era una gran oportunidad que tenía para devolver lo que me dio”, dijo este joven médico brasileño. Pasó el tiempo y Marco fue dado de alta en octubre. Ya está en casa, totalmente recuperado y aparentemente sin secuelas.

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