Por Cristofer García
14 junio, 2022

“Ella es una mujer y, de repente, la colocan en una instalación para hombres. Está en una celda cerrada con varios hombres y está realmente expuesta a la violencia en ese entorno”, dijo Jess Braverman, abogada de Christina Lusk, quien pide 50.000 dólares de compensación.

La integración de la comunidad trans a la sociedad en todo ámbito sigue siendo un reto en la actualidad, porque existen casos donde las autoridades no saben cómo actuar para no discriminar o para no ser injustos. Otras situaciones parecen más complicadas que solo tomar una decisión a la ligera.

Quizás una de las situaciones más polémicas son cuando las personas trans deben ser procesadas penalmente, porque deben ser llevadas a un recinto penitenciario de hombre o mujeres, por lo cual se puede generar un problema tanto para las autoridades como para la persona sentenciada.

Departamento Correccional de Minnesota

Así ocurre con Christina Lusk, una mujer trans 56 años de Minnesota, Estados Unidos, quien denuncia que fue encarcelada en una prisión masculina cuando ella se identifica como mujer. Además, reclamó que le negaron practicarse una cirugía de afirmación de género.

Por ello, espera una compensación monetaria de 50.000 dólares por esta situación, según reseñó Daily Mail. Al ser reconocida legalmente como mujer, declarándose transgénero a los 14 años de edad y cambiando su nombre ante la ley en 2018, cree que es justo ser juzgada como mujer, después de ser encontrada culpable de un cargo de drogas.

Su demanda contra el Departamento Correccional del estado ocurre luego de haber sido víctima de abuso sexual y verbal por hombres dentro de prisión. Además, espera ser trasladada a una prisión de femenina porque no se encuentra segura en su actual recinto, como lo afirmó su abogada.

Gender Justice

“Ella es una mujer y, de repente, la colocan en una instalación para hombres. Está en una celda cerrada con varios hombres y está realmente expuesta al acoso y la violencia en ese entorno”, dijo Jess Braverman, defensora de Lusk.

Otro asunto delicado que reclama Lusk es que le negaron su cirugía de cambio de género cuando esta había sido aprobada por médicos antes de que fuera encarcelada. Las autoridades afirman que debería hacerse la operación luego de estar en libertad.

“Me han diagnosticado disforia de género grave. He intentado suicidarme 4 veces debido a mi angustia severa, así como por la automutilación. Mi capacidad mental está bajo control y soy capaz de tomar buenas decisiones en cuanto a la cirugía”, dijo Lusk.

Departamento Correccional de Minnesota

“Tengo cartas de apoyo de mi médico de cabecera, mi especialista en género, mi terapeuta, así como mi psiquiatra, solo se requieren dos cartas para la cirugía, pero voy más allá de lo requerido”, añadió.

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