Por Alejandro Basulto
28 julio, 2021

En la edición 2016 se creó el Equipo Olímpico de Atletas Refugiados, que abarcaba a deportistas que, por diversas razones, habían escapados de su países origen. Y hoy, en Tokio 2021, este equipo cuenta con 29 integrantes, y una de ellas es Yusra Mardini, quien nació en Siria.

Las vida de constantes y bruscos cambios de Yusra Mardini, de hoy 23 años, inició cuando ella tenía 17 años y decidió dejar Siria, su país natal, para viajar con su hermana, Sarah, hasta Grecia. Ella desde bastante pequeña había vivido los horrores de la guerra en su país, sufriéndolos de realmente muy cerca. Y es que, tan solo en el año 2016 un bombardeo destruyó la casa de su familia en Damasco, afectando al mismo tiempo la piscina comunitaria en la que ella practicaba natación. Un año, en el que coincidentemente, se creó el Equipo Olímpico de Atletas Refugiados en los JJOO de esa edición.

Yusra Mardini / Instagram

El sueño de Yusra fue desde siempre convertirse en una nadadora olímpica. Habilidades que tuvo que poner a prueba, una vez que decidió emigrar en búsqueda de refugio junto a su hermana. Y es que en su misión llegar a Grecia, primero tenía que pasar por el Líbano hasta llegar a Turquía.

Yusra Mardini / Instagram

Sin embargo, cuando ellas y la tripulación de 18 inmigrantes más, se encontraban cruzando el mar Mediterráneo, el motor de la embarcación que les trasladaba se arruinó. Estaban atrapados y las demás personas no sabían nadar. Pero afortunadamente, Yusra y  Sarah decidieron en ese instante lanzarse al agua y empujar el pequeño barco hasta tierra.

EFE

“Con una mano sujetaba la cuerda que estaba atada al bote, mientras que nadaba con la otra y los pies (…) Había gente que no sabía nadar. No iba a quedarme sentada y a quejarme de que me iba a ahogar. Si me iba a ahogar, al menos lo haría habiéndome sentido orgullosa de mí y de mi hermana”

– dijo Yusra Mardini a BBC

AFP

Por dicha acción, no solo sufrieron acusaciones penales en su contra, llegando a ser arrestadas, sino que lo más importante, es que ambas recibieron el eterno agradecimiento de los refugiados que ayudaron a llegar a tierra firme, y además fueron nombradas como Embajadoras de Buena Voluntad por la ONG ACNUR.

Ha pasado el tiempo, y luego de convertirse en heroínas, estas hermanas emprendieron camino hasta Alemania, donde se asentaron en un campo de refugiados. Hoy ambas recorren un camino distinto. Eligiendo Yusra perseverar con su sueño de ser nadadora olímpica. Y con éxito, debido a que en este año, ella se unió al Equipo Olímpico de Refugiados de cara a Tokio 2021, logrando además de esa manera ser admirada a través de todo el mundo por su historia de solidaridad y perseverancia.

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