Por Andrés Cortés
15 junio, 2017

El juez no tuvo misericordia.

Los motivos para cometer crímenes y asaltos es generalmente uno: el dinero. Porque los números de tu cuenta corriente o los billetes que tienes en tu billetera se han convertido en una razón de vivir. Y motivo suficiente para quitarle, a la fuerza, un par de dólares a otra persona. Sin embargo no todos los ladrones lo hacen por el dinero. Algunos lo hacen solo por irse a prisión.

Lawrence Ripple es un hombre de 71 años que, si bien no tenía una condición económica precaria ni mucho menos la necesidad de robar, lo hizo. Y en el mes septiembre del año pasado realizó su crimen al robar un banco en Kansas.

Wyandotte Country Sherriff’s Office

Sin embargo, la oscura razón que motivó a este anciano a robar el banco es un tanto siniestra y tiene que ver con su esposa.

De acuerdo a Unilad, el hombre le confesó a los policías que lo aprehendieron la verdadera razón de su delito y fue la siguiente:

“Quería estar lejos de mi esposa” – Lawrence Ripple

Facebook Lawrence Ripple

Más allá de cuestionar la razón por la que robó el banco, lo cierto es que el crimen era un crimen y por ende, debía ir a prisión.

El tiempo de que este hombre debía pasar en prisión por su delito en el estado de Kansas era de, aproximadamente, unos 37 meses. Sin embargo, esto nunca ocurrió.

Para su mala suerte, los abogados eran tan buenos que lograron reducir su sentencia de 37 meses a 6. De arresto domiciliario.

Facebook Lawrence Ripple

Si bien también tendrá que sufrir de 3 años de libertad condicional, 50 horas de servicio comunitario y devolver al banco los 277 dólares que robó, no logró su objetivo principal que era estar lejos de su esposa.

En vez de estar lejos de su esposa, ahora tendrá que estar junto a ella por ordenes judiciales.

Kansas City Star

Según cuenta The Kansas City Star, Ripple entró al Banco del Trabajo, ubicado a una cuadra de una estación de policías en Kansas. Al acercarse hasta la caja, le dijo al funcionario: “tengo un arma, dame dinero“.

No obstante, el hombre no huyó rápidamente del lugar. Ni siquiera huyó, sino que se sentó esperando que la policía llegara al lugar para que lo aprehendieran.

Cuando estos llegaron, les dijo que “prefería estar en la cárcel que en casa“.

Si bien los motivos por los cuales prefería estar en prisión en vez de en casa junto a su esposa no están claros, el medio explica que el hombre padecía de depresión desde el año 2015, luego de ser sometido a una operación al corazón.

Algunas veces, los crímenes no tienen ningún sentido y, como si fuera poco, les sale el tiro por la culata.