Por Daniela Morano
17 mayo, 2017

“Tan pronto llegué a casa, le dije que algo no andaba bien”.

Abigail Avery de 24 años, no tenía idea de lo que sucedía cuando salió a tomar y regresó a casa con un extraño dolor. Había tenido dolores estomacales antes pero pensó que se debía a una infección urinaria.  Cuando llegó a su casa se encontró con su novio Jamie Pillinger, de 37 años. “Tan pronto llegué a casa, le dije que algo no andaba bien,” le contó a Metro. Fue después de eso que los dolores se hicieron más fuertes.

Sin embargo nunca sospecho que se debía a estar embarazada. “Nunca se me ocurrió. Sólo tenía 23 en ese tiempo– un bebé estaba lo más lejano posible en mi mente”. Pero una enfermera le entregó la inesperada noticia: Abigail estaba en trabajo de parto.

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“Estaba en shock,” dice. A pesar de que Abigail seguía teniendo su periodo, si experimento algunos síntomas de embarazo. Había tenido dolores en su estómago e iba mucho al baño por las noches, pero su médico le había diagnosticado una infección urinaria. 

“Habían alrededor de 15 doctores y enfermeras ahí, probablemente porque estaba borracha mientras daba a luz, y estaban preocupados”.

A la siguiente mañana tuvieron que realizar una cesárea, ya que tanto ella como su hija de ahora 4 meses, Isabella, estaban demasiado estresadas.

Obviamente Abigail debió llamar a su mamá y darle la notica. “Estaba impactada, todos lo estaban. Pero todos compraron regalos y han sido maravillosos”.

“Definitivamente no hubiese estado tomando si hubiese sabido que estaba embarazada. Me sentí muy culpable”.

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¿Qué harías si estuvieses en esa situación?