Por Augusto Catoia
16 febrero, 2018

ADVERTENCIA: Las siguientes imágenes podrían dañar la sensibilidad de algunas personas.

Cuando camina por la calle, todas las personas notan a Torz Reynolds desde la distancia. Y, por dondequiera que pase, muchos la miran con extrañeza porque ella misma reconoce que es muy extravagante. De hecho, entre numerosos tatuajes y piercings, lleva la palabra ‘Freak’ (Fenómeno) tatuada en el rostro y, además, en un collar de letras verdes.

Sin embargo, parece que ahora reemplazará ese collar por otro. Y si muchos ya creían que Reynolds era extraña, ni sabemos cómo reaccionarán al ver concretado su ‘joya’ más insólita.

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Según detalló el diario Daily Mirror, la tatuadora y especialista en piercings tenía un antiguo sueño y lo concretó: se cortó un dedo, lo guardó como ‘mascota’  y hasta bautizó el resto que quedó en su mano como ‘Wiggles’. Ahora, el pedazo cortado es un accesorio para un collar.

Mucho le ha de haber dolido, pues se arrancó el propio meñique con un gran alicate y lo colocó en el refrigerador. De tan extraño que fue su acto, casi se le olvida su dedito al lado de unas arvejas.

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«Se me olvidó que estaba ahí. Y aun así no quieres desperdiciar, entonces ¿por qué no transformarlo en un collar de todas maneras?«, dijo la mujer al mencionado medio.

Reynolds, entonces, pensó en qué podría hacer. «Pensé que un collar sería la cosa más fácil y quería marcar el primer cumpleaños de ‘Wiggles'», dijo.

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Y aunque fuera una idea muy extraña, ella se lo toma muy bien e incluso celebró este año el ‘cumpleaños’ de Wiggles, su mini-dedo, con un sombrerito.

«Los sombreros fueron un regalo de mi novio. Pensé que fue una idea brillante, porque se verán como el grupo Village People. Muchas personas dicen que mis dedos son increíbles y todos saben que no me tomo las cosas muy en serio«, expresó.

 

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Curiosamente, ella no ha sido la única persona a hacer esto. Según Reynolds, la idea de cortar su propio dedo surgió a partir de una amiga que lo hizo primero.

Y la historia de extrañezas de esta mujer no termina aquí… ni de cerca. Cuando terminó con un novio que la traicionó en 2014, ella se cortó un tatuaje de su brazo y se lo envió por correo. «Lo envolví para que realmente se viera como un regalo y ni puedo imaginar cuál fue su reacción«, recordó.

¿Cuál será su próxima extrañeza? ¿Y acaso esta dolorosa práctica se volverá una moda?

 

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