Por Catalina Yob
13 julio, 2017

Definitivamente aquella decisión desencadenó un final inesperado.

Mientras se encontraba de vacaciones en Grecia, James Colley de 18 años decidió adentrarse en una aventura desconocida y se hizo un tatuaje temporal en su rostro, aludiendo a la icónica figura que tiene uno de sus ídolos, Mike Tyson. Imaginando que éste se borraría en un par de días, no dudó por ni un segundo cuando uno de los lugareños se lo ofreció.

Sin embargo, el paso de los días confirmó sus peores miedos. El tatuaje realizado con una tinta temporal no se borró de su piel e incluso éste dejó una vergonzosa cicatriz en la zona en donde solía estar la tinta. Lo que comenzó como un tatuaje temporal, terminó con una cicatriz la cual según el diagnóstico de los médicos tardará de 3 a 5 años en borrarse permanentemente. 

James Colley
James Colley
James Colley

El equipo médico que lo atendió especificó que la marca se debería a una severa reacción alérgica producida por la tinta o el pincel utilizado, el cual podría haber estado infectado.

La situación fue expuesta por el mismo James Colley, a raíz de lo cual decenas de usuarios de todo el mundo le mandaron imágenes demostrándole que entendían perfectamente por lo que estaba atravesando.