Por Ruben Peña Blanco
14 diciembre, 2016

¡El cazador de rayos!

Jonas Piontek, es un fotógrafo alemán, que ha decidido desafiar uno de los fenómenos meteorológicos más impresionantes del planeta. Se trata del “Relámàgo del Catatumbo”, en Venezuela, un fenómeno que mediante 1.176.000 relámpagos por año, genera hasta cerca del 10 % del ozono atmosférico del planeta.

Jonas Piontek

El Lago de Maracaibo es la capital mundial del relámpago, los lugareños viven este fenómeno casi a diario a través de una tormenta que parece nunca acabar. La amenazadora atmósfera se enciende con pasión y da paso a continuas descargas eléctricas, un espectáculo que Piontek ha sabido capturar con su lente.

También lo llaman “La tormenta eterna de Catatumbo” o “El faro de Maracaibo”. Allí, los relámpagos son tan habituales que la gente del estado de Zulia, en el occidente venezolano, los ha incluido en su bandera.

Jonas Piontek

Visitar el Lago de Maracaibo es una de las experiencias más grandes que puedes tener en tu vida“, dijo Piontek en un corto presentado por The Great Big Story y The Weather Channel.

Piontek comenzó a fotografiar en el 2011, cuando un tornado pasó muy  cerca de su casa en Grünberg, Alemania. Desde entonces se convirtió en un apasionado por la fotografía de paisajes y fenómenos atmosféricos, capturando imágenes realmente impresionantes.

Jonas Piontek

“Este es probablemente mi lugar favorito en este planeta”, aseguró.

La gente que vive en la ribera del lago de Maracaibo, cerca del río Catatumbo en Venezuela, sabe que habrá un espectáculo como este durante un número de días que equivale al 80 % del año, en general, de abril a noviembre: un promedio de 297 días, para ser exactos, según reveló un análisis publicado en el Boletín de la Sociedad Meteorológica Estadounidense.

Jonas Piontek

La  recurrencia de este ciclo de tormentas eléctricas es de 300 días y 250 relámpagos por kilómetro cuadrado  al año  y las características excepcionales  de la región lo  favorecen.

El secreto de los relámpagos de Catatumbo radica en la topografía única del lugar. Por el sur, las montañas de los Andes surcan el lago de Maracaibo en forma de herradura, mientras que el mar Caribe lo toca por el norte. La brisa fría de la montaña baja hacia el valle por la noche y choca con el viento tibio que viene del mar y el lago de tal manera que crean condiciones óptimas para las centellas.

Jonas Piontek

A pesar de que la mayoría de la gente que sobrevive a un rayo sufre daños neurológicos severos, no es tan habitual que las descargas sean mortales.

Observa el corto producido por The Great Big Story:

¿Qué te parece este fenómeno?

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