Por Alejandro Basulto
14 enero, 2020

Además, podría conllevar hasta un año de prisión. En una medida en la que Rodgers señala que busca evitar preocupaciones como la amenaza del ciberacoso, la radicalización política y el riesgo de accidente automovilísticos.

El uso de los smartphones por parte de adolescentes y jóvenes se está haciendo un problema en varias familias y establecimientos educacionales. Ya que en vez en vez de prestar atención en las conversaciones familiares o en la sala de clases, están totalmente concentrados en alguna aplicación del celular o en algún juego que en ese momento les esté divirtiendo.

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También ha sido foco de preocupación para algunos, que muchos de los accidentes automovilísticos protagonizados por jóvenes, nacen del uso de un smartphone.

Ya que ha ocurrido en más de una ocasión, que el sujeto que protagonizó el choque o hasta atropello, se encontraba viendo su teléfono, sea jugando en una aplicación como Pokemon Go o contestando un mensaje en Whatsapp, cuando el auto o la otra persona apareció al frente suyo. Un choque, un atropello, con personas heridas y además un vehículo dañado, producto del uso irresponsable del teléfono móvil.

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Y hay quienes, frente a estas problemáticas, proponen soluciones. Especialmente si se trata de políticos, que viéndose en la obligación de velar por la ciudadanía y su Estado correspondiente, deben llevar a cabo políticas que ayuden a corregir esta problemática. El tema está, en que muchos políticos, cuando se trata de hacer frente a estas situaciones complejas, parecieran dar un paso más allá, de manera excesiva.

John Rodgers

Como se vio en Estados Unidos, cuando el senador John Rodgers, por el estado de Velmont, propuso un proyecto de ley para que se criminalice el uso de celulares por parte de adolescentes menores de 21 años. Pasando a ser su uso por las personas de este rango etario, un delito menor, que podría conllevar multas de hasta mil dólares estadounidenses, y, en el peor de los casos, hasta un año de prisión.

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«A la luz de las consecuencias peligrosas y potencialmente mortales del uso de teléfonos celulares por parte de los jóvenes, está claro que las personas menores de 21 años no son lo suficientemente maduras como para poseerlas de manera segura, tal como la Asamblea General ha concluido que las personas menores de 21 años de edad no son lo suficientemente maduros como para poseer armas de fuego, fumar cigarrillos o consumir alcohol (…) Internet y las redes sociales, a las que se accede principalmente a través de teléfonos celulares, se utilizan para radicalizar y reclutar terroristas, fascistas y otros extremistas (…) Los teléfonos celulares a menudo han sido utilizados por tiradores masivos de edades más tempranas para investigar tiroteos anteriores»

– se argumenta en el proyecto de ley.

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De esta manera, no solo se busca evitar las situaciones anteriormente mencionadas, sino que también, como se menciona en la cita del proyecto, evitar la «radicalización política». Una idea bastante polémica, que por cierto se suma a propuestas similares en otros países, como la prohibición por ley de usar smartphones en las escuelas de Australia, por ejemplo.

 

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