Por Antonio Rosselot
13 noviembre, 2017

La mujer llegó 13 minutos más tarde de lo que debería.

Bessie Farnworth (107), una de las mujeres de más edad de Gran Bretaña, pasó por un mal rato después de que le cursaran una infracción por sobrepasar el límite de tres horas permitidas en un aparcamiento. Pero lo que los fiscalizadores no sabían, era que Bessie se demoró más de la cuenta en llegar porque, dada su edad, tenía que caminar con un andador.

North West News

Bessie, que a todo esto nació antes de que se construyera el Titanic, había salido a almorzar en un deli con su sobrino nieto Dave Holland, y usó su acreditación estatal para estacionar su carro en un espacio reservado para personas con movilidad reducida.

Luego del almuerzo, el cual Bessie dijo haber disfrutado mucho, Dave acompañó a la anciana a su carro. Obviamente, a sus 107 años, Bessie no es precisamente una mujer ágil, por lo que demoró un buen rato en llegar, apoyada en su fiel andador.

Bessie Farnworth en sus años mozos. (North West News)

El problema no vendría hasta dos semanas después, cuando Bessie se encontró con una multa emitida por la empresa Parking Eye, en donde le cobraban poco más de 90 dólares por haber sobrepasado el límite de tiempo del aparcamiento…en 13 minutos.

Las reacciones no se hicieron esperar, y el sobrino de Bessie intercedió a favor de su tía. “Es una mujer increíble, y fue independiente hasta sus 106 años. Ella se cocinaba, hacía aseo y salía de compras. Ella debería poder aparcar en ese lugar por el tiempo que ella quiera, esta multa es un insulto”, opinó Dave, muy enojado por la situación.

Y la queja funcionó: como un acto de “buena voluntad”, la empresa Parking Eye decidió anular la multa. Mínimo.

Y ahora, esperemos que a Bessie no le cursen una infracción por exceso de velocidad, porque eso ya sí sería el colmo.

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