Por Pablo Román
16 octubre, 2017

A pesar de los avisos, cometieron el error de quedarse en su hogar.

Jan Pascoe y su esposo, John, estaban atrapados, todo su mundo se estaba incendiando. El miedo los llevó a la hiperventilación, pero tuvieron que calmarse, todo el vecindario se estaba quemando. ¿Cómo lograron sobrevivir a esta catástrofe? Recordaron la piscina de sus vecinos y se lanzaron dentro de ella.

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Ella tiene 65 años y él 70, pero antes de saltar al agua, querían saber si esta no estaba caliente. Se pararon al borde de piscina, pero un árbol enorme que estaba cerca de ellos se incendió. 

Así que se desvistieron y saltaron al agua. 

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Se sumergieron en la oscuridad. Para poder respirar y evitar el fuego, utilizaron las camisetas mojadas cada vez que salían al exterior. Uno de los temores de ambos, era que la piscina fuera profunda, pero sólo tenía 1,2 metros de profundidad.

Para poder mantener el calor, se abrazaron y se dijeron todo lo que se amaban y a su familia. 

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Esperaron que el fuego quemara la  casa y que el fuego pasara para poder calentarse en el concreto caliente. De repente escucharon una explosión. 

Antes de saltar, Jan dejó su teléfono celular en el borde de la piscina dentro del un zapato, pero se derritió. 

Anteriormente ya habían tenido problemas con los incendios, pero casi siempre era “¿Qué tan lejos es?”. 

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Fueron alertados de lo que sucedería, pero el frío de la noche, aumentado por los fuertes vientos, los hizo tomar la decisión de quedarse en su casa. 

Jan miró a la ventana y vio un “muro de llamas”. El mismo viento trajo el fuego.

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Sus hijos no sabían si estaban con vida así que estuvieron horas llamando a los hospitales, refugios amigos y parientes. Hasta que les dieron el aviso de que habían sobrevivido. 

Los Pascoes estuvieron 6 horas metidos en el agua. Cuando todo terminó, fueron a ver su casa, pero no quedó en pie.

Lograron subirse a una camioneta, John sólo llevaba una camiseta. El top de Jan lo convirtió en un taparrabos para él. Ella usó su pijama y la camiseta la puso sobre su cabeza.

Sus caras estaban hinchadas y sus cabellos blancos, negros. Estaban mojados, con frío, descalzos, pero con vida, según LA Times.

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