Por Vicente Quijada
18 junio, 2018

El animal “estaba celebrando” el reciente triunfo de los rusos ante Arabia Saudita, por 5-0. ¿Crueldad animal?

Si el abultado triunfo de Rusia sobre Arabia Saudita ya era inesperado -por la cantidad más que por el resultado-, lo que pasó unos instantes después en las calles de la capital lo fue aún más. O al menos para nosotros, los occidentales. 

En medio de las efusivas celebraciones tras la goleada 5-0, un animal típico del país anfitrión se presentó arriba de un Jeep, en medio de la multitud, y como si se tratara de la Copa del Mundo 2010, tomó una vuvuzela y empezó a tocar. 

Sí, un oso en medio de la calle. Cosas que pasan sólo en Rusia. El mamífero, que se llevó todos los focos, era alimentado por su dueño cada tanto, quien lo premiaba cada vez que el oso soplaba a través de la vuvuzela, causando la sorpresa de los transeúntes.

Pero también la indignación, ya que muchos criticaron el actuar del humano, al tener al animal, claramente entrenado, realizando dicha acción para el entretenimiento del resto. ¿O acaso el oso disfrutaba también de las celebraciones?

Lo peor de todo es que no es la primera vez que vemos algo así en el país de los zares. En abril de este año, el Mashuk-KMV, de segunda división, no halló nada mejor que usar a un oso con bozal para que le entregase el balón al árbitro del encuentro, en una acción que fue ampliamente criticada en las redes y por activistas contra el abuso animal.

“Además de ser inhumano y completamente fuera de contacto, usar un oso como sirviente cautivo para lanzar un balón de fútbol es francamente peligroso”, comentó en dicha ocasión Elisa Allen, directora de PETA -Personas por el Trato Ético de los Animales-.“El oso es el símbolo de Rusia, por lo que esperamos que la gente del país muestre algo de compasión y orgullo nacional y deje de abusar de ellos”, espetó.

Algo que, lamentablemente, no fue escuchado por los inescrupulosos que llevaron a dicho animal por las calles de Moscú. 

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