Por Fernanda Peña
16 Junio, 2017

¿Qué hubieras hecho si éste fuera tu vecino?

Todos los bebés son ruidosos, y a menudo los papás primerizos se frustran por no saber exactamente qué es lo que los pequeños requieren para sentir sus necesidades satisfechas. Jessica y Karl Ronnevik llevan un año en ese rol de padres, tratando de llevar las cosas lo mejor que pueden, pero su bebé no para de hacer lloriqueos y gritos. Ok, gritos de júbilo, lloriqueos del miedo a dormir solo y esas cosas típicas de niños. Sin embargo, su vecino de al lado ya estaba harto.

Los Ronnevik viven en un condominio de Carolina del Norte, y la habitación de su hijo parece compartir pared con el dormitorio de ese vecino. Así que desesperado y ya al punto del colapso con los ruidos del bebé, él decidió escribirles una nota.

Cuando la familia llegó a casa esa tarde, encontraron la misiva bajo la puerta y la leyeron juntos. Para su sorpresa, encontraron un mensaje que cuestionaba totalmente sus competencias como padres.

Fox 8 News

 

“Por favor, consideren la posibilidad de comprar un libro para padres o consultar con un experto en cuidado infantil. Su bebé no debería estar llorando tan alto y por tanto tiempo. Prueben más técnicas calmantes, música, mecedora, ir a dar un paseo…¡Cualquier cosa! También, podrían considerar cambiar de dormitorio.

He vivido en el condominio por 15 años y nunca tuvimos vecinos tan ruidosos y perturbadores. Si no hacen estos cambios inmediatamente, corren el riesgo de ser multados por la Asociación de vecinos”.

El mensaje fue devastador para estos padres jóvenes que además, tienen otro hijo en camino. El asunto llegó a tal punto que no tardaron en recibir una advertencia por parte de la asociación, por estar “excediendo los niveles de ruido” aptos para vivir en la comunidad.

“No me siento cómodo viviendo aquí, sabiendo que nuestro vecino es tan intolerante. Me hace sentir como si hubiéramos sido intimidados en nuestra propia casa y no me gusta tener que ser la madre que está constantemente presionando a mi bebé por sus alegres ruidos de niño”.

-dijo en ese momento Jessica a Fox 8.-

La pareja pidió ayuda de la iglesia de su comunidad y han conseguido finalmente mudarse lejos, a un lugar más amigable para los niños. No sin antes escuchar la última y más aberrante declaración de su vecino al canal Fox 8.

“Es realmente lamentable cuando los padres son incapaces de calmar a sus hijos. El impacto de un bebé o un niño que llora continuamente, puede ser angustioso no sólo para los padres, sino también para la comunidad, en los restaurantes, en las iglesias, e incluso en los hogares vecinos con dormitorios adyacentes.

Después de despertar cada mañana y cada noche durante los últimos meses (a pesar de llevar tapones para los oídos), simplemente recordaba a la joven pareja sobre esto y los animaba a tomarse el asunto seriamente.

Hay muchas estrategias diferentes que los padres pueden usar para minimizar los efectos negativos de la crisis de un niño.

La carta era también un recordatorio de que cualquier ruido excesivamente fuerte que interfiera con los derechos de los vecinos está sujeto a posibles multas, como se indica en la sección 4 de las Reglas de la comunidad.

Pero la parte más indignante, estaba al final de su declaración:

“Estoy aquí por la nota y su contenido. Toqué el timbre varias veces antes de dejarla. Como nadie llegó a la puerta, la firmé en caso de que la joven pareja quisiera discutir el asunto en persona.

Evidentemente hicieron una elección diferente y menos madura, como lo han venido haciendo durante todos estos meses, con su pequeño hijo”.

¿Crees que tiene razón? ¿Qué harías tú si recibieras una carta de este tipo?

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