Por Elena Cortés
25 abril, 2017

¡Mis respetos!

Uno de los mejores días de mi vida fue sin duda el momento exacto en el que me gradúe y crucé miradas con mis padres simplemente para sonreír. Desde que fui muy pequeña quise ser periodista, y cuando por fin supe que iba a comenzar a descubrir más y más este mundo de la mano de mi gran pasión, me sentí completa. Y aunque siempre recibí comentarios muy desagradables acerca de la línea de vida que decidí llevar, aprendí que (puede sonar cliché, pero es cierto) tienes que hacer lo que más anhelas, porque sinceramente quién quiere vivir infeliz.

Los años pasaban de manera muy lenta y desalentadora para Daivon Reeder de Michigan (Estados Unidos). Aunque tenía un gran sueño, su padrastro se dedicó a hacerle la vida imposible. Lo humillaba y se burlaba, le quería hacer pensar que él no podría llegar lejos.

El gran anhelo de Daivon siempre fue vestirse de toga y lanzar al aire el birrete que le abriría las puertas a una nueva etapa.

Cuatro años después de las torturas mentales de su padrastro, Daivon por fin pudo graduarse y se llevó consigo el título en Justicia Criminal y un bachiller en Ciencia Militar de la Universidad de Michigan Oriental. ¿Y qué pasó con el hombre que le hizo la vida imposible?

Bueno, era obvio que Daivon tenía que «vengarse» de cierta manera ¿no? Bueno pues, a través de Twitter compartió su foto graduado con un muuuuy peculiar mensaje.

«Mi padrastro siempre me dijo que sería inútil ir a orientación, que jamás me graduaría. Cuatro años después, él está en la cárcel y yo estoy bien».

Es un momento de *drop mic*.

Y nosotros te aplaudimos Daivon… ¡Felicidades! 

Hay que luchar por lo que más queremos, sin importar el qué dirán. ¡Recuérdenlo!

Puede interesarte