Por Daniela Morano
4 julio, 2018

“Si no puedes venir a trabajar eso es renunciar”, le respondió inicialmente, pero las cosas escalaron rápidamente.

Crystal Reynolds Fisher vive en Michigan y tiene un hijo de tan sólo 18 años. Este tuvo que ser conectado a un respirador artificial luego de que la fiebre que tenía subiera hasta 40ºC, sin haber estado enfermo anteriormente. Los  médicos no saben qué lo llevó a estar en la condición en que se encuentra. Su madre al enterarse, decidió mantenerse al lado de su hijo en el hospital, como cualquiera lo haría.

Crystal Reynolds Fisher

Llamó a su trabajo para avisar que no podía ir, sin embargo la reacción de su manager fue inesperada y poco empática hacia una persona en una situación como en la que se encuentra Crystal.

Crystal Reynolds Fisher

“Hola Dawn esta es Crystal, sólo quería avisarte que mi hijo sigue conectado a un respirador artificial así que no podré ir a trabajar hasta que se mejore. Te avisaré cuando se mejore así puedo regresar sin problemas.

Así no es como hacemos las cosas, así que asumo que renuncias.

Ok ¿entonces cómo hacemos las cosas cuando mi hijo está conectado a un respirador artificial? No dije que renuncio así que asumo que me estás despidiendo?

Si no puedes venir a trabajar eso es renunciar.

No eso no es, te estoy avisando que no puedo ir porque mi hijo podría morir, te estoy avisando con tiempo”.

La mujer no cedió, diciendo que la condición del hijo de Crystal no era más que “drama” y se rehusó a entender por qué su empleada no llegaría a trabajar.

Crystal Reynolds Fisher

“No discutiré contigo acá pero he sido más que complaciente durante esto, cambiando horarios etc. No hay razón por la que no puedas trabajar y no tolerare más drama. Fin de la conversación. Si no llegar mañana a trabajar asumo que has renunciado.

Ok, esto no es una cita al médico o el dentista, esto es la vida de mi hijo, ¡¡¡está conectado a una máquina!!! ¡¡¡Me contactaré con tu encargado!!! ¡¡¡Nunca renuncié a mi trabajo!!!”.

Fisher apenas podía entender lo que estaba pasando.

Crystal Reynolds Fisher

“¿Y no puedes trabajar por? Mucho drama. Aquí está el número.

¿Podrías tú trabajar si tu hijo está conectado a una máquina para poder respirar? ¿No saber si voy o no y esperar que trabaje?

Sí podría, tengo cuentas que pagar y es algo que me mantiene ocupada. No venimos y nos vamos cuando queremos en Folk Oil. Tengo cubierto mañana y el lunes. Tu hijo está en el mejor lugar que podría estar. Tengo una tienda que atender y en eso me concentro”.

Fisher compartió los mensajes en Facebook, donde ha sido compartido más de 70 mil veces. La mujer contactó a los encargados del local y el manager fue despedido.

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