Por Monserrat Fuentes
10 octubre, 2018

En un comienzo ninguna autoridad quiso acudir a ayudar, así que decidió subir al árbol por sus propios medios.

Las mascotas son un miembro importante de la familia, muchas veces considerados verdaderos hijos para sus dueños, quienes los cuidan y aman como uno más del núcleo familiar. Por eso, no es de extrañar que una mujer chilena haya arriesgado su propia vida para salvar a su hija felina. Aunque lamentablemente todo terminó muy mal.

LUN

Cuando Paulina Cuevas notó que la querida gata de su madre, Mandy, estaba en problemas y que no podía bajarse de la copa de un árbol, no dudó en ayudarla. En un comienzo creyó que la felina podría bajarse sola del árbol, ya que tanto Mandy como su compañero Ceviche acostumbraban a trepar cercas y pasearse por el patio, pero pasados dos días la gata aún no bajaba.

“Decidí subirme porque pensé que la gata se iba a morir“, dijo Paulina al medio local LUN. “Ya llevaba dos días y medio, la veía llorar y jadear”, aseguró.

La mujer pidió ayuda bomberos, pero ellos le dijeron que no podían intervenir sin la autorización de la policía (Carabineros de Chile), “al llegar a una comisaría, me dijeron que tenían un asalto, un portonazo y un muerto y que no podían ocuparse en ese momento. Lo entendí, pero sabía que tenía que hacer algo”, recordó la joven.

LUN

No le quedó otra opción que intervenir, fue así como se abrió paso entre las ramas hasta llegar a los cinco metros de altura. Una vez arriba ocurrieron dos cosas: no pudo rescatar a Mandy y ella también quedó atrapada.

“La hija de la señora dueña de la gata desesperada intentó subir por sus propios medios y a los cinco metros de altura quedó atrapada porque las ramas eran muy delgadas y comenzaron a romperse. Le dió miedo subir y ya no podía bajar”, declaró Pablo Dellannoy, capitán de la 15 compañía de Bomberos de Santiago.

Con una escalera de seis metros, bomberos partió al rescate, con la ayuda de una motosierra e indicaciones sobre dónde pisar, pudieron bajar a Paulina y ponerla a salvo, pero tristemente Mandy no tuvo la misma suerte y cayó desde la rama en la que se encontraba, aunque afortunadamente cayó en un piscina que amortiguó el golpe.

“La idea era bajarla lentamente, pero la rama se desprendió y cayó en una piscina con gata y todo”. dijo Paulina a LUN.

LUN

Pese al gran peligro que vivió Paulina, la joven asegura no arrepentirse de lo sucedido.

Mira aquí el video.

Puede interesarte