Por Teresa Donoso
5 enero, 2017

¡Son espectaculares!

Emma Seaton y su esposo Ray componían una pequeña familia de tres junto a su hijo Billy de 11 años. Si bien se habían planteado la idea de tener otro hijo más, nunca habían llegado a concretarla ni pensar mucho más al respecto. Pero como la vida tiene una forma misteriosa de darnos justo eso que queremos, durante 2014 Emma se vio obligada a hacerse una prueba de embarazo después de pasar varias semanas con nauseas y sintiéndose muy cansada.

Anthony Saffery

Según ellos mismos le contaron al Daily Mail, el test dio positivo y aunque el embarazo no había sido planeado, eso no significó que no se alegraran. Debido a que en la familia no existía historia de embarazos complicados ni tampoco embarazos múltiples, la pareja se dedicó a seguir con su vida y a someterse a los chequeos de rutina que se hacen durante el embarazo. Sin embargo, la ecografía que Emma se hizo a las 12 semanas reveló algo que ninguno de los dos había imaginado: tendrían trillizos.

“Al principio el doctor dijo que eran gemelos pero despeñes dijo, ‘Esperen, hay otro más’. Ray y yo estábamos en shock”.

El embarazo era de alto riesgo pero Emma estaba determinada a vivirlo de la forma mas tranquila posible, incluso si eso significaba tener que soportar las náuseas cada mañana durante muchos meses. La pareja sabía que los trillizos nacerían un poco antes de los nueve meses debido a que compartían la placenta, pero confiaban en que todo saldría bien.

Murray Sanders / Daily Mail

Fue por eso que un día de agosto de 2014 cuando Emma comenzó a sentir contracciones leves a las 22 semanas de gestación, optó por no preocuparse.

“Tenía sólo 22 semanas y seis días en ese punto. Pensé que ese no era el momento”.

Pero pronto las contracciones se hicieron tan fuertes que tuvo que ser llevada al hospital, donde le dijeron que los bebés nacerían mucho antes de lo esperado y que no se sabía si lograrían sobrevivir. La pareja estaba devastada con la noticia.

Ese mismo día nació el primero de los trillizos, Alfie, con un peso de sólo 420 gramos. Al día siguiente nacieron Connor y Dylan, pesando 430 gramos y 450 gramos respectivamente. No hubo oportunidad para abrazarlos ni para hablarles: los tres fueron puestos en ventilación mecánica de inmediato.

Murray Sanders / Daily Mail

“Había que esperar y ver qué pasaría. Lo único que podíamos hacer era ir día por día, pero era muy difícil. No puedes tocarlos, están rodeados de máquinas en su incubadora y todo lo que puedes hacer es mirarlos y pedirles que sean fuertes”.

Los meses pasaron y los bebés comenzaron a fortalecerse. Los tres finalmente recibieron una operación para cerrar una válvula en su corazón que les permitiría ser desconectados del ventilador mecánico y en febrero de 2015, seis meses después de su nacimiento, finalmente se fueron casa con sus padres.

Actualmente los niños tiene casi tres años y mucha energía para moverse por todos lados.

Murray Sanders / Daily Mail

Los trillizos claramente son un desafío pero a su madre no le importa mucho, especialmente considerando que casi no tuvo la oportunidad de tenerlos en su vida. Su estado de salud es óptimo y su nivel de desarrollo para la edad que tienen es bastante bueno. Los chicos, además, se convirtieron en los ganadores de un doble Récord Guinnes, por haber nacido tan prematuramente y por haber pesado tan poco, y sus padres se sienten alegres de que tengan algo positivo y diferente para recordar su nacimiento en el futuro.

“Es algo positivo para ellos, después de todo lo que han pasado. Es bueno que tengan algo oficial para cuando sean mayores. Es bueno para todos, realmente, porque no pasa un día en el que no pienso en el hecho de que todo podría haber sido muy diferente”.

El cambio y crecimiento de los chicos es impresionante y nos alegramos mucho de que estén felices y sanos. ¡Definitivamente son una muy linda familia!