Por Maximiliano Díaz
17 agosto, 2018

Janet Oxlade comerciaba animales. En total tenía 56: 38 perros y 18 gatos. A pesar de que los animales fueron salvados, algunos no lograron sobrevivir, y otros aún peligran.

Janet Oxlade es una mujer de 67 quien aseguraba amar a los animales. Según ella, tenía en su casa una enorme «familia»: perros y gatos que le hacían compañía y con los que, de vez en cuando, podría hacer negocios vendiendo sus crías una vez al año. Sin embargo, a la misma Janet Oxlade quien aseguraba amar a los animales, le han prohibido tenerlos bajo su poder de por vida. ¿La razón? Esos «animalitos» que ella tenía en casa, no eran solo un par. Y sus condiciones de vida eran menos que aptas.

Jim Bennett

Oxlade tenía 56 animales en total: 38 perros y 18 gatos. Todos estaban repartidos en su patio a lo largo de pequeñas jaulas artesanales, y algunas incluso al interior de su casa. Cuando las autoridades llegaron a la casa de Oxlade, quien fue denunciada por los ruidos y malos olores que provenían desde su patio, la citaron a un juicio. Allá, la mujer fue multada con 2 mil libras esterlinas (unos 2500 dólares) como fianza para evitar 20 semanas en la cárcel, y con la prohibición de tener animales por el resto de su vida.

Afortunadamente, muchos de los animales se encuentran bien, pero cuando un veterinario independiente contratado por la corte llegó a revisarlos, aseguró, impresionado, que algunos estaban las peores condiciones que él jamás había visto. Incluso llegó a comparar la mugre de los animales (ya fundida en su pelaje de una manera casi indistinguible) con una especie de «blindaje».

RSPCA

Los animales

Pero, ¿qué debe hacer una amable mujer de la tercera edad para que le quiten a todos sus animales y la veten de por vida de tener una mascota? Suena como algo que requiere, realmente, mucho empeño. Empeño que definitivamente hizo Oxlade.

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Según el inspector Cliff Harrison, hay cerca de dos horas de filmación como evidencia (que habrían sido mostradas en la corte). En el vídeo, asegura que: «Hay suciedad y barro a cualquier lado al que vayas, y los perros no pueden escaparse de esta suciedad. Es completamente asqueroso. Los animales están rodeados de sus propias fecas, no saben dónde ir. Es totalmente vergonzoso tener a un animal en estas condiciones».

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Así lo muestran las fotos, los animales, incómodos, intentan abrirse paso entre el barro y las heces. Se levantan sobre algunas pequeñas plataformas para no tocarlas o entran a la casa. Ellos, por supuesto, no han sido bañados en un montón de tiempo. Se les nota. Y, por mucho que intenten escapar de la mugre que los acecha, seguramente los olores habrán sido igual de fuertes que las imágenes.

La sentencia

Las imágenes hablaron por sí solas. El Magistrado Tim Fisher le dijo a la acusada en su juicio que esos animales estaban «en el máximo nivel de sufrimiento y fueron puestos en él por un período prolongado de tiempo. No había otra razón para esto que pudiese obtener dinero de ellos. Ha estado muy cerca de ir directamente a prisión».

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A pesar de que la denuncia que la llevó al juicio fue la gota que rebalsó el vaso, hubo otras antes. En más de alguna ocasión la policía recibió denuncias sobre olores y ruidos extraños en una casa cercana. Ahí, aseguraban, vendían cachorritos todas las navidades, pero las denuncias nunca lograron reunir suficiente evidencia como para poder entrar a hacer una investigación formal. Las sospechas se habrían fundado, sobre todo, en el hecho de que la señora Oxlade no le permitía a nadie (ni siquiera a las personas que iban a comprar un cachorro) moverse de su living, que, por supuesto, mantenía en un estado impecable.

La posibilidad de mejorar

A pesar de que muchos perros se encontraban en buenas condiciones, otros estaban en estado más que precario. Uno de los perros tenía sus patas tan deformadas que no podía caminar, un salchicha murió de parvovirus fulminante durante la navidad pasada, y otros tenían serios problemas en los dientes e infecciones oculares. Durante el juzgado, el mismo inspector que grabó los vídeos que sirvieron como evidencia añadió que: «Estos perros estaban viviendo en un caos absoluto, había lodo y heces por todos lados, y muchos de los animales no tenían ni siquiera acceso a agua. Lejos de todo este caos, el living se mantenía en condiciones óptimas. Sospechamos que esa era la sala donde el público invitado a conocer a su nuevo cachorro esperaba, en búsqueda de convencerlos de que había sido criado en un entorno limpio y bajo condiciones seguras. La verdad detrás de esa puerta distaba bastante de lo que se le pintaba al público».

RSPCA

Actualmente, hay campañas a lo largo de todo el mundo que se preocupan por el bienestar animal, y condenan severamente a las personas que tienen estos criaderos caninos. De partida, además de no preocuparse en muchas ocasiones por las condiciones en las que los animales son mantenidos, es importante destacar que de la misma manera se aprovechan del ciclo natural de la fertilidad animal. Muchas veces las madres son cruzadas apenas acaban de tener una camada, dejándolas, finalmente, como especies de máquinas de cachorros que luego sirven como incubadoras. Una vez que tienen a las crías, las abandonan o las dejan morir.

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Lo más importante de no avalar este tipo de negocios que no tienen regulación alguna, es no dejarnos encandilar por el aspecto de los animales. Recordemos que la calle está llena de perros que quieren un hogar y no lo tienen, pensemos en ellos antes de desembolsar cantidades absurdas en un cachorro por tener un tamaño o una nariz distintas.

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