Por Daniela Morano
26 julio, 2017

Su habitación es una locura.

Emily Simpson, de 21 años, ciertamente es un gran entusiasta de Disney. La chica ha gastado más de $20 mil dólares en distinta mercancía de la compañía en sólo tres años. Emily se enamoró de Disney cuando era pequeña, y desde entonces que ve todas las películas y ha ido a Disneyland Paris tres veces. Su habitación tiene más de 5 mil peluches y variados items de la casa del ratón Mickey.

Entre los muchos objetos que tiene, hay ropa, carteras, ropa de cama, libretas, joyas, incluso tatuajes. «Mis amigos creen que estoy loca por mi obsesión con Disney pero no puedo evitarlo. Me encanta todo. Nada me hace más feliz que regresar a casa todos los días y admirar mi habitación,» afirmo Emily a Daily Mail.

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A pesar de su gran pasión, Emily no comenzó a coleccionar objetos de Disney si no hasta el 2014, cuando cumplió 18 años. «Todo comenzó hace unos años y ahora, encuentro ropa y accesorios de Disney en cada lugar al que voy. Algunas tiendas como Primark incluso tiene su propia sección. ¡Es genial!».

Entre los objetos más caros que ha adquirido, están una pulsera de Pandora de $1.300 dólares y una cámara polaroid de $200 dólares.

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«Trabajo a tiempo completo desde que salí de la escuela y soy muy buena guardando dinero para comprar cosas de Disney, ¡creo que lo valen!».

Además de tiendas específicas, Emily por supuesto compra por Internet objetos más específicos. No es todo. Para cada cumpleaños y navidad su familia le regala cosas relacionadas a Disney también.

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También admite que le encanta disfrazarse de sus personajes favoritos como Lilo de Lilo & Stitch.

Este año ha ido tres veces a Disneyland Paris con su novio Jak Banks de 23 años, quien trabaja como encargado en una cafetería. «A Jak no le molesta mi obsesión, de hecho le gusta ir a Disneyland conmigo».

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Ahora su sueño es que su pasión algún día se convierta en conseguir un trabajo en Disneyland. «Sé que algunas personas piensan que estoy loca, pero me hacen tan feliz, y no creo que haya nada malo con ello. Soy una niña grande en mi corazón».

Mientras la haga feliz y no dañe a nadie, está todo muy bien.

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