Por Pablo Román
10 octubre, 2017

“Cada vez que soy amenazado de muerte por alguien que me prejuzga, pienso que esta persona tiene mucha violencia y deseo de muerte dentro de sí mismo”, aclaró Braga.

Publicamos en Upsocl un artículo enseñando el controversial trabajo del brasileño Rodrigo Braga llamado Fantasía de compensaçāo, o el hombre que se hizo una cirugía plástica con la cabeza de un perro. Como el 99,9 por ciento de la gente, incluidos tú y yo, lee sólo los titulares, se generó un mal entendido.

Rodrigo Braga

¿Cuál fue este? Muchas personas creyeron que Rodrigo había asesinado al perro para poder hacer su obra plástica. Pero, para que no exista ninguna confusión, tuvimos que ponernos en contacto con Braga.

Rodrigo Braga

Ahora, antes de entrevistarlo, investigué sobre su trabajo (sí, a veces suelo hacerlo). Dentro de las primeras cosas que noté fue que existía escasa información en español y creo que, debido a esto, el desconocimiento total pudo haber generado la ola de críticas hacia su trabajo.

Entonces con un pequeño correo y un poco de Google Translate, pude hablar con Braga.

Rodrigo Braga

A sus 17 años, Rodrigo vivió una experiencia emocional que lo marcó. Antes de llegar a la parada del autobús, cerca de las 7 de la mañana, se encontró con un perro delgado, sarnoso y severamente enfermo. La criatura, como contó Braga, temblaba y apenas podría estar de pie.

Tan pronto como nuestros ojos se encontraron, comencé a llorar“, narró. Siguió llorando luego de subirse al transporte y un miedo lo invadió, al pensar de que la gente lo notaba igual de enfermo que este perro. Braga se siente hoy en día identificado con ese animal.

Rodrigo Braga

Lo primero que hice fue hacer un molde de mi cabeza para ayudar a la creación del trabajo. Con mi cabeza afeitada, completamente calvo, pasé todo un día acostado en una tabla mientras dos profesores realizaron el delicado trabajo de hacer un molde plástico, que sería usado para crear una replica de silicona de mi cabeza” relató el brasileño.

Luego de obtener un perro negro grande, con una fuerte musculatura y una mirada enojada, se realizó un procedimiento quirúrgico, en manos de un experto veterinario, de 6 horas donde partes de la cabeza del animal fueron montadas en la cabeza de goma.

Rodrigo Braga

“La parte principal de mi obra es el hombre”, contestó Rodrigo y agregó que no trabaja con una naturaleza idílica, intocable o romántica, sino “una naturaleza alterada por las manos humanas”.

“La más grande belleza del arte es poder tocar emocionalmente a las personas a través del tiempo”, dijo al respecto.

Rodrigo Braga

Rodrigo me explicó que la fotografía tiene un carácter “documental”, una especie de “verdad”. Fue así como la inspiración de Fantasia de compensaçāon fue la violencia, la muerte, el cuerpo y su carne.

En una entrevista en portugués, Rodrigo contó que recibió amenazas de muerte luego de realizar la obra con la cabeza del perro.Por otro lado, tuvo que buscar ayuda psicológica para poder enfrentarlo.

“Cada vez que soy amenazado de muerte por alguien que me prejuzga, pienso que esta persona tiene mucha violencia y deseo de muerte dentro de si mismo“, aclaró Braga.

Rodrigo Braga

Confesó que una de las motivaciones que tuvo para hacer Fantasia de compensaçāo, a sus casi 20 años, era buscar “una identidad y un espacio para hablar en el mundo”. En pocas palabras, Rodrigo quería obtener notoriedad y causar un impacto “mediático”.

Sin embargo, esto no desmerece su trabajo, ya que existen muchos “anhelos artísticos” detrás de esta cuestionada obra.

El brasileño buscaba recrear una especie de “ritual”, obviamente sin ningún fin religioso sino más bien cercano a la performance, donde dos seres, el hombre y el perro en este caso, se unen para generar otro mejor.

Rodrigo Braga

– La gente cree que tú sacrificaste al perro ¿Podrías por favor explicar cómo llegó el animal?

Rodrigo: “Yo nunca quise sacrificar un perro, como tampoco ningún animal. Pero confieso que ya he pescado y matado cucarachas. También mi fuerte formación ecologista, ya que soy hijo de biólogos ecologistas, no me permitía hacerlo fácilmente. Aunque quisiera, yo no tendría autoridad para sacrificar un perro; quién lo hizo fueron las autoridades competentes en el asunto, en este caso, El Centro de Vigilancia Ambiental de la prefacrura de la ciudad donde vivía, Recife (Brasil)”.

Rodrigo aclaró que luego de meses de negociación, consiguió la autorización formal de la asignatura, la presencia de un veterinario profesional y el intermediario del departamento de artes de la Universidad Federal de Pernambuco.

Por otro lado, las manos que se ven en todas las fotografías no eran suyas, sino las de un veterinario experto que realizó la cirugía. 

Fue la primera vez en Brasil que se ha expedido este tipo de autorización para fines artísticos“, comentó Braga.

Rodrigo Braga

– ¿Qué les dirías a estas personas que no entendieron la obra y te mal interpretaron?

Rodrigo: “Hay un consenso en que ‘el arte es un espejo de la sociedad en su tiempo’. Pero analizándolo mejor, podemos invertir:‘el arte muestra el espejo para la sociedad’. ¿Dónde está la violencia? ¿Dónde está la sexualización del cuerpo? ¿Dónde está la perversión religiosa? ¿Dónde está la presunción ética? En mi opinión, el arte no tiene estas respuestas, pero abre los caminos a la discusión, que no deben ser ciegas, pero sí lúcidas, ya que son complejas”

Rodrigo Braga

En pocas palabras, Rodrigo finalizó dejando en claro que todas las opiniones vienen del hombre que las enuncia, es decir, de la misma mente del que las crea. Es en este lugar donde podrían estar todos “los males”. 

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