Por Alex Miranda
31 mayo, 2018

El joven de 19 años, autor confeso del tiroteo en Florida el pasado 14 de febrero, dejó una serie de videos donde explica su plan.

El pasado 14 de febrero ocurrió una de los últimos tiroteos escolares de Estados Unidos. El autor fue Nikolas Cruz, un joven de 19 años que, armado de un rifle AR-15, entró a las dependencias de su ex escuela Marjory Stoneman Douglas, en Parkland, Florida. El tiroteo concluyó con la cifra fatal de 17 muertos e innumerables heridos.

Mucho se ha hablado del caso, de qué tan bien estaba la salud mental de Cruz y de si es necesario un control de armas más férreo en la región o de si el presidente estadounidense Donald Trump está haciendo un buen trabajo combatiendo estos tiroteos escolares. Pero ahora cada vez se conocen más detalles sobre las motivaciones del autor y su planes . Esto a pesar que solo van unos meses desde que comenzó el juicio a Cruz, ya que se han revelado videos a modo de selfie donde se muestra alardeando que pronto se convertiría en el próximo “tirador escolar”, e incluso detalla en cámara su plan para atacar a su antiguo colegio.

Nikolas Cruz – Foto: Broward Country Sheriff’s Office, Florida

Las declaraciones de los videos

El juicio de Cruz es uno de los más públicos del último tiempo, no solo porque a través de las redes sociales el tirador mostraba orgulloso las armas que poseía, si no que incluso se ordenó en el tribunal mostrar públicamente algunos datos de 2016 sobre Cruz, en los que lo catalogan como “víctima ‘adulta vulnerable’ con múltiples problemas de salud mental, que incluyen depresión severa, Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y autismo”. Según el mismo informe, Nikolas estaba en tratamiento para esos problemas, aunque después se sabría que los había dejado hace un año.

Además de eso, ahora se han revelado tres videos donde el autor confeso del tiroteo explicaba su plan ante la cámara.

“Hola, me llamo Nick y voy a ser el próximo tirador en una escuela en 2018. Mi objetivo es, por lo menos, 20 personas, una AR-15 y un par de balas trazadoras, así que creo que lo puedo lograr. El lugar es Stonemas Douglas en Parkland, Florida. Va a ser un acontecimiento importante. Y cuando me vean en las noticias, van a saber quién soy. Todos van a morir, pium, pium, pium. No puedo esperar”.

“Bueno, este es el plan: voy a tomar un Uber en la tarde, antes de las 2:40. De ahí voy a ir al campus de la escuela, voy a subir las escaleras, descargar mis bolsos y sacar mi AR y matar a la gente que esté en el… ¿Cómo es? En el patio principal. La gente va a morir”.

El último video es también el más largo, y habla sobre la soledad, odio y resentimiento constante que sentía Nikolas con la sociedad:

“Hoy es el día en que todo comienza, el día en que mi masacre comienza. Todos los chicos de la escuela van a correr con miedo y se van a esconder. Sabrán quién soy por la furia de mi poder. No soy nada, no soy nadie. Mi vida es nada y no tiene sentido. Dejé que todo lo que me imoprtaba se perdiera por ustedes. Vivo una vida solitaria, en aislamiento y soledad. Odio a todos y a todo. Con el poder de mi AR todos ustedes van a saber quién soy. Estoy harto de que me digan qué hacer y cuándo hacerlo, de que me digan que soy un idiota y un pendejo. En la vida real, los pendejos son todos ustedes.”

Una de las publicaciones en Instagram donde Cruz mostraba sus armas
Otra foto de su Instagram

Huérfano dos veces distintas

Los últimos datos hablan de un joven profundamente perturbado, pero para llegar a ese punto Nikolas Cruz tuvo que pasar por una serie de problemas personales profundamente angustiantes, pero que no por eso justifican su actuar. Para comenzar, los padres biológicos del tirador murieron cuando era muy joven, por lo que a él y a su hermano Zachary los adoptaron en la familia de los Cruz.

La suerte de los dos hermanos cambió, cuando en 2014 el padre adoptivo de ambos falleció de un ataque al corazón. Los niños empezaron a actuar de erráticas maneras, Nikolas comenzó a matar animales indefensos con sus armas de fuego -sobre todo pollos- y hostigaba a la gente que pasaba cerca de su casa. En más de una ocasión su madre se vio sobrepasada. Una vez incluso, como relatan los vecinos, llegó a llamar a la policía para darle una lección a su hijo adoptivo.

Pero lamentablemente el golpe más fuerte que vivió el tirador de Florida fue la muerte de su madre adoptiva en noviembre del año pasado, dejando a los hermanos huérfanos por segunda vez en sus vidas.

El campus ya había vetado a Nikolas de entrar en sus dependencias con mochila, a sabiendas que sus comportamientos podían ser una pista sobre un posible ataque. Si hasta llegó a vender en la escuela cuchillos que extraía de su propia casa. La familia que lo acogió junto a su hermano tampoco sabía bien cómo reaccionar ante sus comportamientos, a veces se azotaba la cabeza contra la pared para no ir al colegio, además de ser dueño de una AR-15, un arma que se ha repetido bastante en los tiroteos escolares y que el joven Nikolas pudo comprar por 500 dólares y una simple verificación de antecedentes.

AP Photo

Según el abogado defensor de Cruz, Jim Lewis, la familia con la que vivió los últimos tres meses sabía que tenía un arma de tal calibre, por lo que le hicieron guardarla en un armario cerrado con llave. Dicen que nunca lo vieron sacarla, a pesar de que tenía la llave. La última familia que tuvo está devastada y no encuentra explicación a los hechos. El mismo abogado dice que “no percibieron ningún indicio de que algo tan grave como esto podría estar pasando. Era solo un niño levemente problemático que había perdido a su madre. Mantuvo todo esto en secreto”.

Si Nikolas llega a ser declarado culpable, se enfrentará a una condena de pena de muerte, sanción que es aplicable en Florida. Mientras que sus abogados pelean por rebajar la condena a una cadena perpetua sin posibilidad de salir.

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