Por Francisco Armanet
18 diciembre, 2017

Se pone de pie, atraviesa la habitación y mira directo a la cámara…

Las fotos relacionadas a la actividad paranormal abundan en Internet. Es cierto que modificarlas a través de photoshop u otro método digital puede ser bastante fácil, sin embargo, al final de día es uno quien le da veracidad a lo que se ve en cada imagen. Hay personas más escépticas, y otras que por distintos motivos han llegado a la conclusión de que, aunque no podamos verlos, los espíritus viven junto a nosotros. Ahora, ¿qué pasaría si es que de pronto pudieras realmente ver un fantasma? ¿cambiaría tu percepción respecto a la vida después de la muerte?

Pues bien, el estadounidense Adam Ellis era uno de los tipos que jamás se dejó convencer de aquello. Siempre sostuvo que había que «ver para creer». Entonces, cuando menos lo esperaba, las cosas comenzaron a cambiar.

Hacía años que Adam vivía solo en un departamento. Era un tipo más bien introvertido que rara vez invitaba gente y pasaba la mayor parte de su tiempo libre trabajando como ilustrado, en una sala junto a su pieza. Sin embargo, cuando despertó una mañana, vio que tenía una contusión en el brazo. Claramente pensó que había sido él mismo quien se había golpeado mientras dormía, pero la situación comenzó a repetirse cada vez que amanecía.

Luego aparecieron otras extrañas señales que poco a poco lo llevaron a sospechar eso que jamás habría imaginado: en su departamento había un fantasma.

La sensación del ilustrador de una “malicia palpable”, y una pesadez en el aire se hicieron cada vez más recurrentes. Entonces, en lo que fue un verdadero instinto, decidió que fotografiaría su pieza y el resto de los lugares dentro del departamento cada vez que sintiera esa «espeluznante energía».

La primera noche dejó la cámara programada para que tomara fotos cada 10 minutos. Al despertar y revisar las imágenes, pensó que no había ninguna figura. Pero cuando volvió a mirar, se dio cuenta que sólo había que aumentar el brillo.

Esto fue lo que vio en un comienzo.

La foto está oscura, pero bastó con subir la iluminación para que todo quedara a la vista.

Espeluznante… Pero esa no fue la única fotografía…

Adam también lo captó caminando

Y muy cerca suyo.

Al despertar la mañana siguiente, la cámara había tomado decenas de fotos, y Adam se encontró con algunas realmente espeluznantes.

Al otro día, el ilustrador compartió las imágenes en Twitter. Estas se viralizaron rápidamente y él detalló lo sucedido.

“La mayoría de ellas me mostraban a mí durmiendo en un cuarto vacío. Son algo oscuras pero puedes verme dormir. Había dejado un par de luces encendidas en caso de que algo se mostrase, pero los primeros cientos de fotos eran de mí durmiendo solo”, escribió en Twitter.

Entonces, apareció.

«Él estaba ahí. Sentado en la silla a los pies de la cama mirándome”.

“En la siguiente foto, de un minuto después, parece estar mirando fijo al techo. Sólo mirando”.

«En las otras fotos aparece muy cerca mío».

«Y luego, en la última imagen, se paró justo frente a la cámara. Fue terrorífico».

Claramente pueden verse cabello y una oreja deformada. Después de subirla, Ellis continuó su relato:

“Estoy sin palabras. Esa oreja malformada, ese cabello pajoso. Ni siquiera sé qué pensar. Miré por toda mi habitación, pero no pude encontrar nada. Y honestamente estoy tan cansado que no sé cómo procesarlo”.

A pesar de que la corporeidad del fantasma es tal, y tan clara que podría llamar la atención de los escépticos, Ellis asegura que todo es real, que es una situación que lo tiene conmocionado, y que ha buscado ayuda profesional. A pesar de esto, no ha dejado a los medios visitar el apartamento, pues, para él, irían solo en búsqueda de noticias ridículas y sensacionalistas, y no brindan verdadera ayuda…

Puede interesarte