Por Maximiliano Díaz
9 abril, 2018

Cerca de 500 afectados solo para que el Estado recuperase una pequeña ciudad. ¿Hay métodos más efectivos para terminar con esta guerra?

El caos ha vuelto a tocar la puerta de los sirios. El sábado al atardecer, centenares de ellos fueron atacados por lo que, según algunos reportes, fue un ataque químico. Sucedió en Douma, al este de Damasco, la capital de Siria. Ahora, los grupos de ayuda que participaron en los programas de rescate a los afectados, culpan al gobierno, liderado por el presidente Bashar al-Assad. Según sus declaraciones, el ataque fue deliberado y previamente planeado. Mientras tanto, en el resto del mundo muchos gobiernos han adherido a las acusaciones, y condenan plenamente el acto.

Los rescatistas de Douma pasaron todo el día entre los restos de una ciudad devastada. Al menos 42 personas fueron encontradas sin vida en sus casas. Los cadáveres, aparentemente, habían muerto por sofocación. Entonces, el desorden se intensificó mucho más. Activistas opositores al gobierno compartieron por todas las redes sociales vídeos de hombres, mujeres y niños esparcidos por el piso. Muchos de ellos fallecidos; otros, aferrándose a la vida como pudiesen.

A muchos de los afectados les brotaba espuma blanca de la boca y la nariz. Otros, tenían quemaduras graves en las córneas y problemas respiratorios. Todos ellos fueron hospitalizados de urgencia.

AP

Posibles causas

La guerra civil en Siria ya comenzó hace más de siete años. Desde entonces, constantes enfrentamientos entre las fuerzas armadas y los grupos rebeldes conocidos como «la oposición» se han tomado la nación. Actualmente, el gobierno posee el 58% de los terrenos en disputa. Un 10.74%, está dominado por los rebeldes. El resto de los terrenos dividen su control entre el Estado Islámico, las Fuerzas Democráticas Sirias, y Al-Qaeda.

Una de las medidas más comunes durante la guerra es quebrantar la voluntad del enemigo para que este acceda al diálogo. Y parece ser que el movimiento de rebeldes de Douma sufrió las consecuencias. Apenas un día después del bombardeo, aseguraron estar listos para llegar a un acuerdo con el gobierno y entregar el área de la que se habían apropiado. Ahora, buscarán trasladarse a una nueva zona al norte del país, donde estén, nuevamente, alejados del control gubernamental.

Se espera que miles de militantes guerrilleros, y decenas de miles de sus familiares y amigos abandonen el lugar. 

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El mundo frente al ataque

Las primeras condenas que cayeron públicamente sobre el gobierno de al-Assad, fueron de parte de los Estados Unidos y la Unión Europea, sin embargo, sus aliados en Moscú y Teherán desestimaron las acusaciones de un ataque químico, y las clasificaron como «falsas».

Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores británico, llamó a una investigación por sus propios medios. Aseguraron que, de ser cierta la acusación de las armas químicas sería la prueba más contundente de la brutalidad de al-Assad. 

Mientras tanto, el gobierno de Donald Trump asegura estar verificando por sí mismo qué armas químicas fueron usadas. Es sabido que Estados Unidos y Siria han tenido profundos conflictos de intereses desde que comenzó la guerra, pues los estadounidenses son parte del apoyo militar del sector rebelde. Y, ahora, en medio de un panorama tensionado por los conflictos y la confusión, el presidente Trump también aprovechó la instancia para Twittear abiertamente en contra del gobierno iraní, y de Vladimir Putin por brindarle apoyo a la República Siria.

Twitter/@realDonaldTrump

«Muchos muertos, incluyendo mujeres y niños, en un insconsciente ataque QUÍMICO en Siria. El área de la tragedia está cercada por la Armada Siria, haciéndola completamente inaccesible para el mundo exterior. El presidente Putin, Russia e Irán son responsables por apoyar al animal Assad. Un gran precio…»

Sin embargo, el llamado «hombre más poderoso del mundo» no se detuvo ahí. Una vez que apuntó con el dedo a los estados que, a su juicio, son responsables de la masacre del al-Assad, también se dirigió a su propio compatriota y ex presidente Barack Obama de ser un partícipe indirecto de la perpetuación de la masacre siria. 

Twitter/@realDonaldTrump

«¡Si el presidente Obama hubiese cruzado su Línea Roja en La Arena, el desastre sirio habría terminado hace mucho tiempo! ¡El animal Assad sería historia!»

Pero es sabido que Trump no es, precisamente, un hombre de fiar, ni que sostenga demasiado los puntos que él mismo sugiere a lo largo de la historia. Y, en medio de este polémico tweet en contra del ex presidente Obama, no tardó demasiado en salir a flote otra vieja declaración del actual presidente de los Estados Unidos emitida en 2013:

Twitter/@realDonaldTrump

«La única razón por la que el Presidente Obama quiere atacar Siria es para defender su estúpida declaración de la LÍNEA ROJA. NO ataques Siria, arregla los Estados Unidos».

El ministerio de Defensa y Asuntos Exteriores ruso también niega que se hayan empleado armas químicas para el ataque. No es posible corroborar ninguno de los dos puntos, pues Douma está cercado por militares, y nadie puede entrar ni salir de la zona. 

Al interior de Siria

Mientras, en los noticieros locales intentan evadir el tema, pero su postura es clara. No es extraño pensar que los medios de comunicación estatales estén negando que sus fuerzas militares usaran armas químicas. Según estos, toda la culpa recae sobre los grupos rebeldes islamistas que tenían a Douma bajo su control, y aseguran que también habrían grabado vídeos para solicitar apoyo internacional a medida que se acercaba la derrota. 

A pesar de que el caos se ha vuelto a tomar Siria, hubo casi un mes de paz entre sus fuerzas confrontadas y sus habitantes. Después de cientos de días intentándolo, las tropas del gobierno sirio habían logrado retomar Ghouta Oriental, un grupo de ciudades al este de Damasco. Todo Ghouta Oriental había sido tomado a la fuerza por los rebeldes, quienes bombardearon Damasco en repetidas ocasiones, matando a miles de civiles.

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El gobierno sirio y sus aliados mataron a más de 1.600 personas inocentes durante su intento de reocupar Gouta Oriental. Douma era la última ciudad que le restaba a la resistencia de toda esta zona.

Según se dice, cuando el gobierno intentó retomar Douma, y decidió emprender el ataque, los bombardeos y ataques aéreos fueron tan fuertes que casi todas las personas debieron buscar refugios en casas y subterráneos. Lo que ellos no sabían, es que esos recintos cerrados (sobre todo los que están bajo tierra) los hizo mucho más vulnerables frente a los gases venenosos. Después del ataque aéreo, 15 personas, incluyendo mujeres y niños, se reportaron en los servicios de emergencia por tener problemas respiratorios. Después, y según los reportes de Mahmoud Aadam, un vocero de la Defensa Civil Siria, un helicóptero del gobierno dejó caer barriles explosivos en toda la zona. Cuando explotaron, se dispersó una extraña sustancia que afectó a muchas personas. 

La perseverancia de las fuerzas sirias por mantener el ataque hizo muy difícil que los equipos de rescate pudiesen encontrar víctimas. Para el domingo en la mañana, cuando ya todo había pasado, las personas entraban en las casas solo a encontrar cadáveres de hombres, mujeres y niños. Era imposible sacarlos por los fuertes olores que dejaron los agentes químicos, y la falta de un equipo adecuado para enfrentarlos solo ponían en riesgo a los rescatistas. Según la Defensa Civil Siria, y la Sociedad Siria-Americana de Medicina, más de 500 personas asistieron a centros médicos después del ataque. Según sus reportes, estas personas «tenían síntomas que indicaban haber sido expuestos a un agente químico». Estos síntomas son algunos de los apuntados anteriormente, que incluyen problemas para respirar, expeler espuma por la boca, quemaduras en las córneas, y, además, la emisión de un olor semejante al cloro. 

Según el Observatorio Sirio por los Derechos Humanos (quienes aún no han confirmado por sus propios medios el empleo de agentes químicos para el ataque), 56 personas murieron entre el sábado y el domingo: 21 de ellos fue por sofocación en los sótanos donde se escondían. Y cerca de 500 personas fueron heridas en el bombardeo. Otros 60 acudieron a los servicios de urgencia por tener graves afecciones respiratorias después de inhalar el supuesto agente.

Días posteriores

Ahora, solo queda esperar a que se firme el acuerdo entre el Estado y los grupos rebeldes. Un ataque químico capaz de matar a sus aliados, a sus hijos, esposas y hermanas es capaz de sacudir hasta el grupo de resistencia más poderoso de todos. A pesar de que el Estado sirio aplaude la medida y el hecho de que la oposición hubiese accedido, ahora comienzan a aflorar otras preguntas: ¿cuántos inocentes más deben morir hasta que acabe el conflicto por las tierras sirias?, y ¿qué tan efectivos están siendo los métodos de ocupación para obligar a los grupos a acceder? 

AP

Hay gente muriendo en Siria y, desgraciadamente, son las más vulnerables y desarmadas, y a quienes más necesitamos proteger. 

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