Por Maximiliano Díaz
14 agosto, 2018

Las niñas, de entre 12 y 13 años, querían comprar regalos. La mujer las echó porque «no podían estar ahí sin supervisión», pero a los niños blancos no les dijo nada.

«Váyanse, no pueden estar aquí sin un acompañante». El grupo de niñas no podía creerlo. La encargada de la tienda de regalos del acuario les estaba pidiendo que se fueran. Ningún muro ni letrero advertía ni exigía que los menores tuviesen que estar acompañados de un adulto, pero la vendedora de la tienda de regalos del Acuario Jenkinson en Point Pleasant Beach, Nueva Jersey, amoldó el reglamento cómo más le convenía a ella.

Daily Mail

La teoría más mencionada dice que la mujer echó a las cuatro niñas por tener la piel de color. Ellas visitaban el acuario en una actividad de un campamento, y habrían entrado a la tienda después del tour. Todas eran pequeñas: entre 12 y 13 años. Mientras la mujer les exigía que debían salir de la tienda, miraron, asombradas, a otros niños con la piel blanca pasearse por los pasillos sin que nadie les dijera nada. Incluso para ellas, aún tan jóvenes, estaba demasiado claro.

«A ustedes les encanta registrarlo todo».

Las muchachas fueron a hablar con una de las encargadas de la excursión y volvieron con ella a la tienda, pero tampoco fueron bienvenidas entonces. Extrañadas y ya algo molestas, fueron a hablar con la directora del campamento. El grupo de niñas le aseguró que una mujer les habría «gritado» para que todas salieran de la tienda, mientras dejaba que otros niños se pasearan por la tienda sin la necesidad de estar acompañados. Ella fue a hablar en persona con la encargada, pero tampoco tuvo buenos resultados. Cuando la discusión sobre por qué habría echado a las niñas de la tienda comenzó a elevarse mucho, Attiyya Barrett, directora del campamento, sacó su teléfono para grabar a la mujer con quien discutía. Ella, blanca y de unos 50 años, la miró con un gesto sarcástico y le dijo «a ustedes les encanta sacar sus teléfonos para registrarlo todo». Con «ustedes», claramente, hacía una distinción racial.

La mujer en el vídeo de Attiyya (Foto: Facebook/Attiyya Barrett)

Luego, la discusión continúa, la encargada de la tienda se ve, eso sí, demasiado relajada. En algunos momentos ríe y se comporta con total soltura, como si no tuviese que dar explicaciones por correr a cuatro niñas de una tienda. De hecho, Barrett dice en el vídeo que «Ella echó a cuatro de nuestras niñas de la tienda, y ¿cuál es tu razón?». La otra mujer, quien luego se identifica como Linda, le da la misma respuesta insatisfactoria: «Porque ellas no tenían un acompañante». «¿Y cuando llegó la acompañante?», responde Barrett, aludiendo a que, cuando las niñas se sintieron mal por lo sucedido, una de las encargadas del campamento las acompañó a la tienda, pero fueron corridas de todas maneras. «No creía que ella fuera una acompañante», responde Linda.

¡VÁYANSE! ¡FUERA!

El vídeo de la discusión entre ambas mujeres dura bastante poco. Apenas unos 25 segundos. Sin embargo, varios medios decidieron reportar la historia. Además, Barret lo hizo público en redes sociales, dejando en evidencia de que hay mucho más de lo que se puede ver en el vídeo, y que da detalles de una situación que, hasta la publicación, era desconocida.

Attiyya (Foto: Facebook/Attiyya Barrett)

«Bueno. Mis chicas entraron a la tienda de regalos del Acuario Jenkinson, ¡fueron perfiladas racialmente y discriminadas! La mujer detrás del mostrador le dijo a 7 de mis chicas ‘ustedes no son bienvenidas sin un supervisor’. Se fueron, encontraron a alguien que las acompañara y volvieron, entonces ella les dijo ‘¿No les dije QUE NO SON BIENVENIDAS? ¡VÁYANSE! ¡FUERA!’ Las niñas salieron llorando y preguntando por qué no podían comprar nada. La restricción que tuvieron que vivir me deja un horrible sabor de boca. ¡Tuve que explicarle a 40 niñas que ellas aún siguen siendo valiosas y que los dólares verdes se siguen gastando aunque los idiotas racistas intenten herirlas! Ella ganó. ¡Hoy! Pero para su información, nuestros dólares negros no son recibidos en la tienda de regalos del Acuario Jenkinson! La administradora, «Linda», lo dijo.»

Varios medios intentaron comunicarse con las niñas para que ellas mismas dieran su experiencia del asunto. Tan jóvenes y ya teniendo que lidiar con eso, aceptaron hablar con northjersey.com. Y todas concuerdan en que era la primera vez que vivían algo de una incomodidad como esa. Kierra Williams, de 12 años, dijo que «fue una experiencia muy mala, porque no habíamos hecho nada malo»; Kierra estaba con su prima, Kianna, quien aseguró que acababan de recorrer el acuario y estaban emocionadas por el día que habían tenido cuando ocurrió el encuentro con la mujer, quien, según Kianna, habría amenazado a las niñas con llamar a seguridad.

La mujer que habría acompañado a las niñas en una primera instancia (Foto: Facebook/Attiyya Barrett)

Jayla Bush es otra muchacha de 12 años que era parte del grupo, ella, a una edad tan breve, asegura que fue «una cuestión de color». Es una desesperanza parecida la que muestra Sajadah Tisder, una chica de 13 años que asegura, pesarosa que «este es el mundo en el que vivimos hoy».

Facebook/Attiyya Barrett

El acuario, al menos, despidió a la mujer y emitió un comunicado en el que pide disculpas al grupo que se vio afectado por la irresponsabilidad de la dependienta. Desde el acuario, aseguraron que su misión es que todos pasen un buen rato, y que esto claramente se perdió en esta ocasión. «Nos disculpamos sinceramente», aseguraron, y su director de marketing también recalcó que han estado en contacto con la líder del grupo para poder enmendar las cosas.

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