Por Alvaro Valenzuela
29 enero, 2016

Le habían robado su celular y su cartera con alrededor de 140 dólares.

Patricio, 20 años, estaba de fiesta al igual que la gran mayoría de sus conciudadanos. Arica (Chile) -su ciudad- estaba de carnaval y los bailes, las bandas, el folclor y el alcohol fluían hasta altas horas de la madrugada. De pronto el joven se acercó a un lugar un poco más apartado para poder orinar. El chico estaba en esto cuando un tipo se le acercó por atrás y le puso un cuchillo en el cuello. «Pásalo todo», le dijo. Otro tipo luego comenzó a registrarle los bolsillos. Le robaron su celular, su cartera con 100 mil pesos chilenos (140 dólares aproximadamente) y se dieron a la fuga.

Según la policía local el joven opuso resistencia y recibió un corte poco profundo en la mano. También logró verle la cara al tipo  que tenía el arma. Una vez que estuvo a salvo Patricio fue a buscar a sus amigos y a una patrulla policial para hacer justicia pero no encontraron a nadie. Decidido a encontrar a sus asaltantes comenzó a preguntar por las calles por estos dos ladrones.

Tuvo la suerte de que un individuo reconoció haber visto el asalto. Además confesó que el que portaba el cuchillo antes le había ofrecido drogas y se hizo llamar Ángelo.

Ese nombre se le quedó guardado en la memoria. Llegó a su hogar cuando comenzaba la mañana pero no se fue a dormir sino que fue directo al Facebook a investigar con las pistas que tenía. Escribió Ángelo y Arica en el buscador. Le apareció una larga lista de cuentas pero después de una minuciosa búsqueda dio con el rostro que no iba a olvidar tan fácilmente.

Imprimió unas fotos y fue a la policía a hacer una denuncia.

«Nos dijo que había encontrado al sujeto que lo había asaltado. Nos dio el nombre y lo cotejamos con nuestros datos. Dimos con alguien que tenía antecedentes y le mostramos las fotos que nosotros teníamos. Lo reconoció de inmediato».

Sargento Marco Cantillana entrevistado por el diario LUN

Finalmente el asaltante fue detenido en su casa. Del botín solo le quedaban 10 mil pesos chilenos y el celular no lo tenía. El tipo quedó formalizado por robo con intimidación y quedó en prisión preventiva. Patricio había hecho justicia gracias a Facebook.

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