Por Andrea Araya Moya
19 junio, 2017

Luego dos hombres se acercaron a ella para hablarle.

Gracias a la lucha por la igualdad y la aceptación, muchas personas han podido declararse homosexuales y vivir su vida y el amor tal como lo quieren, sin temor a ser juzgados o mal mirados por el resto. Sin embargo, aunque hayamos avanzado mucho en esta materia, aún hay ciertas personas que son acalladas en cuanto a sus preferencias, tal como le pasó a una niña de 12 años en Utah.

Savannah, es una chica de 12 años que asiste a la iglesia mormona constantemente. Un día la joven se paró valientemente frente a todos los miembros mormones para contarles que era gay y dar un conmovedor discurso.

Pero, mientras hablaba, el micrófono fue silenciado y le dijeron que se sentara. Ella sólo quería hablar sobre sus sentimientos, tal como se les permite a los mormones en las ceremonias.

“Estaba triste porque quería terminar, y sentí que lo que decía debía ser escuchado por todos. Y estaba feliz porque pude impactar a todos y demostrar que los gay no somos raros. Sólo me quedaban algunas líneas por leer y fui cortada por el micrófono, que fue silenciado por las autoridades”.

-Savannah a “I Like to Look for Rainbows

Savannah Facebook

Luego de que Savannah fuese censurada al decir que era lesbiana y que “Dios la hizo así”, la joven no pudo evitar llorar cuando los mormones le dijeron que se sentara y la silenciaron.

“Vino llorando hacia mí. Salimos del salón, tomé su cara en mis manos y le dije que ella es perfecta y buena. Que no hay nada malo con lo que ella es, que es valiente y hermosa. Estaba furiosa porque eligieron herir a mi hija por cualquier cosa

-Heather, madre de Savannah, Daily Mail

La joven había estado preguntando a sus padres si podía hacer un discurso en la iglesia. Y, si bien ellos se negaron en un principio, luego la autorizaron a hablar y dar a conocer sus sentimientos frente a todos.

Savannah estaba emocionada dando su discurso


Pero luego algo pasó con el micrófono y ella creyó que era un problema técnico


Pero en realidad fueron las mismas autoridades que lo silenciaron y le pidieron a la joven que se sentara


Tienes que ver el momento:

No había por qué callarla.

Puede interesarte