Por Alejandro Basulto
16 septiembre, 2020

Una buena manera de ayudar a prevenir el abuso en los más pequeños.

El tema del acoso y de los abusos sexuales en niños, niñas y adolescentes, es una de las mayores preocupaciones de las sociedades y las autoridades en el mundo. Pocos crímenes indignan más que saber que un pequeño o una pequeña ha sido víctima de una vulneración de su más sensible intimidad.

Jennifer Garrido / Instagram

Realidad que a la profesora Jennifer, en Brasil, le afectó de gran manera, motivándola a idear unas clases con el único fin de buscar prevenir estos graves abusos contra la niñez y adolescencia. “Después de ver la situación de la niña de 10 años que fue abusada y quedó embarazada, pensé que teníamos que hacer eso”, declaró.

Jennifer Garrido / Instagram

Fue por eso, que en su Centro Educativo Jennifer Garrido, una escuela privada de tutorías dirigida principalmente para niños con trastornos del desarrollo, dio inicio a unas lúdicas enseñanzas de prevención del abuso sexual. Utilizando mucho la psicología y el juego, ideó una manera de enseñarle a los niños que ciertas partes de su cuerpo no pueden ser tocadas por otros, mientras que también, hay zonas de su corporalidad que si llegasen a ser tocadas, podría significar un aviso de riesgo o de peligro

“La educación sexual es importante por muchos factores . Primero, le enseña al niño a protegerse, a contar, a comprender. La mayoría de estos niños abusados ​​están en casa y creen que esto es normal, porque si el tutor hace esto, es normal (…) Los profesores que estamos con ellos todos los días somos capaces de observar lo que otras personas no observan: las señales de los cuerpos, las señales de un grito de auxilio”

– dijo Jennifer Garrido a Razoes para acreditar.

Jennifer Garrido / Instagram

Para esta educadora, la finalidad de estas clases no es solo evitar que los niños, niñas y adolescentes sean víctimas de algún abuso sexual, sino que también, les ayudaría a tomar conciencia sobre el respeto por los demás. “También evita a los futuros abusadores porque aprenden a respetar el cuerpo del otro, no a acosar”, explicó.

 

La profesora Jennifer Garrido entiende que la escuela debe jugar un papel crucial en la protección de los más pequeños del hogar. Debe convertirse en un refugio seguro, y además en un lugar donde el niño, niña o adolescente adquiera herramientas que le permita desarrollarse y crecer de la mejor manera posible.

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