Te lo garantizo.

Mamá Julie McConnel, de 45 años, y papá Dan, de 46, ya tenían cuatro hijos cuando quedaron embarazados por quinta vez. Estaban felices con la noticia y tenían la esperanza de que fuera una niña, pero en su lugar se llevaron la gata sorpresa de que estaban esperando gemelos.

Tras 9 meses de dulce espera, Charlie y Milo llegaron a este mundo.

La probabilidad de tener un niño con síndrome de Down era alta debido a la edad de mamá Julie. Y eso fue exactamente lo que sucedió. Que suceda en ambos niños es realmente raro.

Estaban angustiados cuando supieron la noticia porque no se sentían capaces de poder cuidarlos. Pero su corazón les mostró el camino correcto y descubrieron toda la felicidad que los gemelos les pueden dar.

Ahora mamá y papá decidieron contar su historia para demostrar que cuidar a niños con el síndrome de Down no es tan difícil como se puede pensar.

“Todos podemos tener expectativas de cómo será la vida, pero es posible que no se parezca nada a como la habíamos imaginado. Aún así, ahora estamos aprendiendo mucho de nuestros niños“.

-Julie McConnel-

“Donde quiera que vamos, la gente ama a los niños, ya que son especiales, pero sé que esto no siempre será así, y duele pensar en ellos cuando sena mayores”.

-Julie McConnel-

Julie y Dan no tenían idea de lo que les esperaba después de que los gemelos nacieran, pero estuvieron muy agradecidos de haberlo descubierto. ¡Los bebés son una bomba!

Están convencidos de que sí hubieran tenido la vida que siempre soñaron, se habrían perdido de todas las cosas interesantes y riquezas que han podido tener hasta ahora.

¡Son unos bebés que contagian alegría! ¿Verdad?

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