Por Camila Cáceres
17 abril, 2017

Esto ya tiene que ser a propósito.

Hay empresas que me hacen cuestionarme el mundo de los negocios. United Airlines recientemente causó revuelo a nivel mundial por obligar a uno de sus pasajeros a bajar del avión para subir a sus trabajadores, rompiéndole la nariz de por medio. Pero no es la primera vez que esta aerolínea generaba polémica por sus malas prácticas.

En febrero obligaron a una piloto a trabajar en un terrible estado emocional y mental, cuyo vuelo sólo no zarpó gracias a la intervención de todos los pasajeros. Y en marzo impidieron que una niña de 10 años tomara su vuelo porque iba vestida “indecentemente”… con leggins.

Getty

Seguro dirán: “Pero lo del doctor vietnamita lo vio todo el mundo. Deben haber cambiado. ¡Deben estar haciendo esfuerzos para volver a ser una aerolínea respetada!”.

Pues sí se disculparon y se han mostrado interesados en resolver lo que ocurrió con el doctor Dao lo más rápido posible, pero no creo que les sorprenda leer que antes de acabar con ese entuerto, ¡ya se han metido en otro!

Así es, United Airlines realmente se quiere ir a la quiebra.

Michael Hohl y Amber Maxwell habían planeado una ceremonia en su nativo Houston y otra en Costa Rica, más íntima y romántica. Habían planeado todo… excepto a United.

KHOU

Según la aerolínea, la pareja habría tratado de colarse en asientos que no les correspondían, pero ellos cuentan una historia diferente (y tristemente fácil de creer a estas alturas):

Al subir al avión, encontraron a un hombre durmiendo a lo largo de tres asientos, dos de los cuales eran los suyos. Como el resto de los pasajeros les apuraban a sentarse, la pareja se metió sin pensarlo mucho donde vieron un espacio libre, a pocas filas de sus lugares, sin saber que esos asientos correspondían a la clase “business” y no a la “económica” que habían pagado.

“Pensamos ‘no pasa nada, no es que nos estemos pasando a primera clase’. Estábamos en una fila de asientos de clase económica a pocas filas de nuestro asiento.

Dijeron que estábamos haciendo escándalo y que éramos un peligro para el resto del vuelo, para la seguridad del resto de sus clientes”.

Michael Hohl

Afortunadamente para la pareja, apenas su historia comenzó a viralizarse, United les envió una disculpa y agendó nuevamente sus vuelos sin cargos adicionales. Michael y Amber aceptaron, pero como miles de personas en el mundo, lo pensarán dos veces antes de volar en United Airlines.

¿Cómo puede pasar esto?

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