Por Vicente Quijada
17 octubre, 2018

Lo que debiera estar permitido desde un principio, es ilegal desde 1981, y algunas autoridades, como el Fiscal General, aún hoy consideran que “lleva al pecado”. Además, la medida es todavía incompleta.

Con goles de Jahanbakhsk y Torabi por los locales, Irán derrotó 2-1 a Bolivia en un amistoso disputado en el Azadi Stadium. Sin embargo, como pocas veces, lo relevante no estaba en el césped, sino que en la gradería. Allí, por primera vez en 37 años, cerca de 100 mujeres pudieron acceder a un privilegio que los hombres siempre hemos tenido: ir al estadio, como cualquier hincha.

Pero en la nación iraní, lamentablemente, las cosas no son como por estos lados. Desde 1979, cuando la Revolución Islámica arrastró a dicho país hacia el fundamentalismo musulmán, las féminas no pueden ingresar a los campos de fútbol, debido a que los clérigos consideran que estar en dicho lugar, viendo a hombres en camiseta y shorts, las puede conducir al pecado.

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Por eso este 16 de octubre marcó un hito, el cual es dolorosamente incompleto. La gestión del presidente Hassan Rohani, más moderado que sus antecesores, se trata en realidad de una invitación, y no una “despenalización”. “Se trata de las mujeres y algunas familiares de los futbolistas”, informó la agencia ILNA, por lo que aún no se ha logrado el acceso liberado de las aficionadas a los estadios, quienes siempre se han escabullido a estos ante el riesgo de ser detenidas por las autoridades. 

“Mientras las mujeres no puedan comprar entradas, la prohibición del estadio no se levantará. Es lo mismo que hacen para el voleibol: bajo la presión de activistas, eligen a algunas mujeres que pueden ingresar. Es sólo un truco”, replicó la activista Darya Safani, haciendo alusión a otros “avances” que se han logrado en la materia, con algunas invitadas que han entrado a encuentros de básquetbol, voleibol y fútbol desde el pasado junio.

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Y ese no es el único obstáculo que siguen enfrentando las mujeres en dicha nación, ya que aún con lo logrado ante Bolivia, hay quienes están reticentes a estos cambios. “Estoy en desacuerdo con la presencia de estas mujeres ayer en el estadio Azadi. Somos un Estado islámico, somos musulmanes”, exclamó Mohammad Jafar Montazeri, fiscal general de Irán y del ala más conservadora del gobierno.

Que una mujer acuda al estadio y se encuentre a hombres medio desnudos con ropas de deporte… eso lleva al pecado”, argumentó, y aseveró que no permitiría que volviera a ocurrir. “Actuaremos ante cualquier oficial que quiera permitir la entrada de mujeres en los estadios. Si esto se repite, ordenaré al mismo fiscal de Teherán que actúe“, espetó.

Para la semifinal de la Liga de Campeones asiática, entre el Persépolis de Teherán y el elenco catarí Al-Sadd de este 23 de octubre el permiso ya existía, pero con las afirmaciones del fiscal todo queda en suspenso por ahora. 

¿Volverán? Dios quiera que sí. 

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