Por Andrés Cortés
29 mayo, 2020

No tenía cortinas y paseaba sin ropa, o a veces vistiendo sólo un impermeable. Frances murió a los 101 años. Su casa era inimaginable.

En diciembre del 2016, Frances Gabe, una residente de Newberg, Oregon, murió a los 101 años. Sus vecinos honestamente no estaban seguros si era una loca o una genia. ¿Por qué pensarían esto? La primera clave para entender esta pregunta proviene del hecho de que no había limpiado su casa por más de dos décadas y tampoco había tenido a nadie para hacerlo por ella. ¿Cómo fue esto posible?

Shane Young

Si bien todos pensamos que vivimos en casa que son únicas, tu pensamiento cambiará cuando conozcas la casa de Frances. ¿Qué tenía de especial? Se limpiaba de manera automática y Frances fue la inventora de este peculiar sistema.

Todo comenzó en la década de los 80’s, cuando Frances no pudo soportar la gran cantidad de esfuerzo que debía sufrir por criar a sus dos hijos y, además, realizar las tareas domésticas.

Frances Gabe

Un día, un poco de mermelada de higo se deslizaba por la pared de la cocina. Fue en ese momento cuando perdió la paciencia y arrancó la manguera del jardín para limpiarla. Aunque puede parecer un método extremo, esto le dio una idea.

Aquí vemos a Frances con un modelo de la casa que ella quería en 1979:

The Los Angeles Times

En 1984, Frances había hecho de su hogar la primera casa autolimpiable, como consignó The New York Times. Gracias a la no menor cifra de 68 invenciones patentadas, logró que su casa se lavara y secara de manera automática. En palabras simples, su hogar era un lavavajillas gigante.

No solo las paredes y pisos se limpiaban solos, sino también la ropa del armario, los platos de la cocina e incluso, la casa de perro, incluyendo al perro. Al principio del «ciclo de lavado«, Frances tomaba un paraguas y utilizaba un impermeable para luego con solo un botón activar el sistema de limpieza.

Los pisos de la casa estaban inclinados hacia las paredes y había canales en los bordes de las habitaciones. Con este sistema el agua que salía de los rociadores instalados en el techo se drenaría directamente a través de la casa del perro, lavando al perro en el camino.

Los rociadores primero cubrían primero la casa de agua jabonosa, luego la enjuagaban y, para terminar, el aire caliente la secaba.

Greg Benson

En menos de una hora, las paredes, pisos, baños e incluso la ropa estaban secos, calientes y limpios. Para llevar a cabo la autolimpieza, Frances cubrió la mayor parte del interior de la casa con plástico y colocó algunos artículos en tendederos.

La casa no tenía alfombras ni cortinas, porque atraían demasiado demasiado polvo. Su innovadora casa fue un éxito en los años 80’s que incluso logró aparecer en programas de televisión y siendo visitada por turistas, como si de un museo se tratase.

El objetivo de Frances era facilitar el trabajo de limpiar el hogar a las personas que padecen de discapacidades, a los ancianos, madres y esposas a las que esta tarea se les hace difícil.

Con su creación, las mujeres podrían pasar más tiempo con sus familias. «Quiero eliminar todo movimiento innecesario para que los minusválidos y las personas mayores puedan cuidar sus hogares«, explicó Frances de acuerdo a Cleverly.

Frances Gabe

A pesar de querer ayudar a los demás con las tareas domésticas, Frances fue catalogada por sus vecinos como una mujer excéntrica. Esto, debido a que en sus años más jóvenes ella limpiaba desnuda.

Para su lástima, en el año 2001 un terremoto dañó su sistema de limpieza, dejando solo a los rociadores de la cocina funcionando.

En el año 2008, la familia de Frances la envió a un asilo de ancianos en donde encontró la muerte luego de cumplir 101 años. Aunque su muerte pasó mayormente desapercibida, su trabajo e invenciones son una verdadera inspiración y algo para admirar incluso a día de hoy.

Greg Benson

Después de todo, Frances pasó 20 años sin limpiar su casa y eso es algo que pocos pueden decir.

Greg Benson

¿No soñarías con tener una casa que pueda hacer todo el trabajo sucio por ti?

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